¿Cuáles de tus fortalezas estás utilizando demasiado?

La mayoría de los líderes tienen fortalezas que los distinguen. Sin embargo, esas características pueden tener sus desventajas cuando las utilizan demasiado. Un sentido del autocontrol bien desarrollado, por ejemplo, puede convertirse en rigidez. La osadía, llevada al extremo, podría transformarse en imprudencia. La honestidad, si no se modera, puede hacerse crueldad. Vale la pena tomarse un tiempo para pensar en las habilidades de las que podrías estar dependiendo demasiado.

Considera, por ejemplo, una de las fortalezas que te ha funcionado bien en el trabajo y que los demás han admirado. Después, intenta recordar una situación en la que dependiste de esa cualidad más de lo que debías. ¿Hay instancias en que tu fuerza se vuelve una carga y provoca más mal que bien, y quizá incluso causa un resultado no deseado? Ten en mente que solemos utilizar demasiado nuestras fortalezas cuando estamos sometidos a estrés. Si no obtenemos lo que deseamos, nuestro instinto es utilizar al doble lo que mejor ha funcionado en el pasado.

(Adaptado de “How to Become a More Well-Rounded Leader”, de Tony Schwartz).

© 2017 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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