Gerentes, alaben más de lo que creen que deberían

Una de las tareas más difíciles para un gerente: dar retroalimentación. Muchos jefes lo encuentran estresante y complicado, pero la causa podría ser que se concentran en criticar y corregir errores, cuando deberían ofrecer retroalimentación positiva. De hecho, una investigación reciente muestra que las personas perciben que los líderes son más eficientes cuando dicen elogios.

Lo que sea que te esté deteniendo para ofrecer halagos (¿el deseo de que te consideren fuerte?, ¿el miedo de que tu empleado se vuelva flojo?), supéralo. Desarrolla tus capacidades para decir halagos de forma proactiva. No hay problema si la alabanza es breve: solo debe ser específica, en vez de un comentario general como “buen trabajo”, e idealmente debería suceder poco después de que la persona haya conseguido aquello por lo que la estás halagando. Además, por supuesto, es mejor cuando el elogio es sincero y amable.

(Adaptado de “Why Do So Many Managers Avoid Giving Praise?”, de Jack Zenger y Joseph Folkman).

© 2017 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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