No esperes que tu jefe resuelva todos los conflictos

Resulta tentador llevarle a tu jefe todos los problemas. ¿No puedes ponerte de acuerdo sobre a qué proyectos darles prioridad o qué fechas límite hay que cambiar? Pide al líder del equipo que participe y toma una decisión. Sin embargo, es mejor para todos —tú, tus colegas de equipo y tu jefe— si puedes resolver los problemas sin tener que recurrir siempre a los altos mandos.

Piensa que el conflicto no es una molestia que provoca ansiedad y distanciamientos, sino una oportunidad para crecer. Pide a todos en tu equipo que hagan el compromiso de hablar de las diferencias de manera abierta, y después pon el ejemplo. De manera tranquila, comparte tus ideas con el grupo, aun cuando puedan oponerse a las de un colega y no señales a nadie cuando haya algún desacuerdo.

(Adaptado de “How Self-Managed Teams Can Resolve Conflict”, de Amit Maimon)

¿Qué te ha parecido?

Si encontró algún error gramatical en este artículo, por favor notifíquelo a nuestros editores seleccionando el texto y presionando:“Ctrl + Enter”.