Para obtener una retroalimentación constructiva, anima a los demás a dártela

La retroalimentación constructiva es esencial para mejorar en tu trabajo, pero es posible que un colega dude en brindarla si le preocupa herir tus sentimientos. Para aliviar sus temores, intenta tres estrategias:

  • Primero, introduce el tema haciendo un comentario negativo sobre ti mismo. Di algo como: “Sé que tiendo a trabajar demasiado rápido y a veces paso por alto algunos detalles importantes. ¿Tienes algunas ideas sobre cómo podría mejorar?” Al reconocer el área problemática, le quitas la presión a tu colega de señalarla él.
  • También puedes enmarcar tu solicitud como un compromiso con el que quisieras que te ayudaran. Dile a tu colega que quieres mejorar en un área específica —por ejemplo, la gestión del tiempo— y que te gustaría su apoyo para alcanzar ese objetivo.
  • Una tercera estrategia es preguntar: “¿Hay algo que crees que puedo aprender de ti?” Esto le da a tu colega la oportunidad de reflexionar en sus talentos y habilidades, lo que hace que la gente se sienta bien acerca de ella misma.

(Adaptado de “How to Solicit Negative Feedback When Your Manager Doesn’t Want to Give It”, de Deborah Grayson Riegel).

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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