Recupérate de los fracasos y reveces aprendiendo de ellos

La próxima vez que sientas que te equivocaste soberanamente en el trabajo, evita la autoflagelación y piensa en lo que puedes aprender de ello. No interpretes los reveses como “No tengo lo necesario para afrontar este reto”. En cambio, dite a ti mismo: “Aún no desarrollo las habilidades necesarias para eso”. Enmarcar el revés de esta manera no solo ayudará a tu autoestima sino que también te permitirá reflexionar honestamente sobre qué salió bien y qué no.

Ese entendimiento te ayudará a establecer metas de aprendizaje retadoras y experimentar con estrategias alternas. Puedes asegurarte de que te mantienes en el modo de aprendizaje preocupándote menos por demostrar tu capacidad para llevar a cabo ciertas tareas y enfocándote más en tu desarrollo. Cuando enfrentes un nuevo desafío, pregúntate: “¿Estoy en modo de aprendizaje en este momento?” La pregunta te prepara para mantenerte abierto a lo que puedas descubrir, en lugar de diagnosticar tus deficiencias.

(Adaptado de “Good Leaders Are Good Learners”, de Lauren A. Keating et al.).

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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