Un despido es muy difícil. Pensar en tus fortalezas puede ayudarte

Un despido es una de las experiencias más difíciles que una persona puede enfrentar en su carrera. Puede hacer que te sientas conmocionado, dolido o ansioso, pero no significa que tu carrera se acabó. Dado que hay tanto fuera de tu control, concéntrate en lo que puedes manejar de manera activa: tus pensamientos y tu actitud.

Comienza por conectar tus pensamientos negativos inevitables (“Este es un desastre del que nunca me recuperaré”) con preguntas positivas (“¿Qué oportunidades de carrera estoy en libertad de explorar ahora?”). Luego, concéntrate en tus fortalezas y los éxitos de los que te sientas más orgulloso. Recuerda alguna ocasión en la que batallaste para superar una situación difícil y al final lograste superarla. Pregúntate: ¿qué habilidades usé para salir adelante? ¿Qué aprendí de mí mismo en el proceso? ¿Cómo puedo usar esas fortalezas en esta situación difícil en la que me encuentro ahora? Los despidos son desestabilizadores en el corto plazo, pero la actitud correcta puede ayudar a que te recuperes y a que tu carrera vuelva a ir por buen camino.

(Adaptado de “How to Silence Your Inner Critic After a Layoff”, de Susan Peppercorn).

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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