Apele al poder de la generosidad

Sentirse impotente hace que la gente esté frustrada y ansiosa. Y en los negocios es fácil sentir que alguien más siempre tiene el poder; los clientes pueden llevar sus negocios a otra parte, los empleados pueden dejar sus empleos, los ciegos pueden enfocarse en sus propios asuntos.

En lugar de tratar de arrebatar el poder, o de ejercer su propio poder de posición, apele a la generosidad. Presionar a la gente las hace resistir, pero pedir respetuosamente lo que usted quiere frecuentemente alienta la bondad.

La próxima vez que necesite algo, solicite en lugar de ordenar, o dependa de una relación cimentada en la confianza más que en la jerarquía. Es más probable que así obtenga lo que necesita y se sienta mejor haciéndolo.

(“The Best Way to Handle a Power Struggle” | Peter Bregman).

© 2015Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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