Deje el mal día en la oficina

Todos los tenemos: días en los que nada sale bien. Para no llevarse a casa el estrés de un mal día, intente hacer tres cosas:

Despeje la mente: Inhale profundamente varias veces. Piense en las cosas importantes fuera del trabajo. Prepárese mentalmente para salir de la oficina y dejar el día atrás.

Haga algo fácil: Envíe un informe, cuadre un estado de resultados o conteste correos electrónicos sencillos. Borre varias cosas de su lista de pendientes para restaurar el sentido de control.

Parese y vayase: Cuando ya haya terminado, no vuelva a revisar su correo electrónico ni se detenga en la oficina de nadie. Sólo váyase.

(“Guide to Managing Stress”).

© 2017Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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