Reserva tiempo para estar a solas y pensar

El volumen de información y estímulos que nos llega todos los días genera que concentrarse sea más difícil que nunca. Para llevar a cabo la reflexión cuidadosa que requieren el liderazgo y la toma de decisiones, debes tomar tu distancia del ruido del mundo. Programa descansos de 15 minutos al menos una o dos veces al día para estar en silencio en tu oficina o para salir a caminar.

Comprométete con estos descansos del mismo modo que lo harías con cualquier reunión o cita; si no programas momentos de paz, algo más llenará ese tiempo. Utilízalos para pensar en tus pendientes, en especial en las tareas que ya no deberías hacer. La soledad te da espacio para reflexionar sobre dónde puedes invertir tu tiempo de mejor manera. Intenta definir claramente a qué juntas no deberías asistir, a qué comités deberías renunciar y qué invitaciones deberías rechazar de forma educada.

(Adaptado de “In a Distracted World, Solitude Is a Competitive Advantage”, de Mike Erwin).

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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