Haz menos tóxicas las políticas de la oficina

El comportamiento tóxico en el trabajo descansa en la presunción de desconfianza y se alimenta de los secretos. Podemos disminuir las prácticas ruines si nos conducimos con una apertura inocente: el egoísmo y la manipulación no soportan la transparencia. Aquí hay unos consejos para comenzar:

  • Empieza con tu corazón. Pregúntate: “¿Qué están diciendo mis acciones que quiero?” y “¿qué es lo que en verdad quiero?” Si tu ego, tu reputación y tu posición se han vuelto más importantes que la misión de tu empresa, es tiempo de cambiar.
  • Abandona la colusión. Abroga cualquier conspiración tácita con el personal y el consejo. Haz saber a tus colegas que no te gusta la forma como se comportan, y que quieres ser honesto con tu jefe respecto de tus inquietudes.
  • Aduéñate de la junta. Actúa como cocreador en todas las juntas en lugar de como víctima. Cuando un miembro del consejo lleve la conversación por la tangente, llama la atención hacia lo que está sucediendo y pregunta educadamente si el grupo desea regresar al tema. Cuando la gente parece querer dar rodeos a un tema delicado, encuentra una forma en la que, con tacto, señales la evitación.

(Adaptado de “Yes, You Can Make Office Politics Less Toxic”, en HBR.org)

© 2017 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


print

¿Qué te ha parecido?

Si encontró algún error gramatical en este artículo, por favor notifíquelo a nuestros editores seleccionando el texto y presionando:“Ctrl + Enter”.

print