Trabajadores independientes, dejen de cobrar poco por su trabajo

Los peligros de cobrar demasiado por tu trabajo son obvios: puedes perder el trato y ahuyentar a los clientes. Sin embargo, cobrar barato puede ser una señal de mala calidad que despertará dudas en los clientes acerca de trabajar contigo. Para asegurarte de que no estés vendiendo tu trabajo por lo bajo, construye una red de colegas confiables que puedan proporcionarte información honesta sobre las tarifas del momento. Una vez que tengas una idea del precio que debes dar, practica decirlo en voz alta.

Presentarle una cotización a un cliente puede ser estresante, en especial si hay un aumento de tarifa, pero ensayarlo te dará confianza. Luego comprueba la demanda en el mercado con tu nueva tarifa y ajústala consecuentemente. Aumenta tus precios de manera continua hasta que te parezca que estás ganando lo que mereces. Si comienzas a pedir una tarifa que los clientes se muestran reticentes a pagar, considera congelarla o reducirla hasta que hayas conseguido otras fuentes de ingresos o te hayas hecho de una mayor reputación. Pedir lo que mereces no solo te brindará más dinero, sino también más respeto.

(Adaptado de “Why You Should Charge Clients More Than You Think You’re Worth”, de Dorie Clark).

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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