Antes de una conversación difícil, rebota tus ideas con alguien de confianza

No es buena idea ir a una conversación tensa lleno de emociones negativas. Antes de entrar en la habitación, busca a un colega o amigo de tu confianza que pueda escuchar tu queja. Di todo lo que sientas sobre la situación: lo bueno, lo malo y lo feo. No te reprimas.

Es importante que saques todo para que no suprimas emociones, que podrían hacer la conversación todavía más complicada. Cuando reprimes tus sentimientos, es más probable que los expreses sin contención. Evita que tus emociones se filtren dando voz a tus frustraciones antes de tiempo. Hacerlo te ayudará a tranquilizarte y concentrarte cuando tengas esa conversación.

(Adaptado de “The HBR Guide to Dealing with Conflict”, por Amy Gallo)

© 2017 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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