Demasiada confianza puede ser dañina

Los líderes eficaces necesitan tener confianza. Pero como con todas las cosas buenas, los excesos pueden meterlo en problemas. Una sobredosis de confianza puede llevarlo a creer más en usted mismo que en su equipo o empresa. A continuación dos formas para mantener los pies en la tierra:

PIDA A LA GENTE QUE HABLE: Los empleados deben tener la libertad de decir a sus jefes lo que realmente piensan. Asegúrese que su gente sepa que quiere honestidad y candor.

SALGA DE LA OFICINA: Los líderes exageradamente confiados tienden a perder contacto con los clientes, vendedores y empleados porque están ocupados con cosas “importantes”. Haga tiempo para caminar por los pasillos y escuche lo que estos actores vitales tienen que decir sobre el desempeño de la compañía.

(“How to Recognize (and Cure) Your Own Hubris” | John Baldoni).

© 2017Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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