Gerentes, sean respetuosos con los empleados que se van

Cuando renuncia uno de tus empleados, es probable que lo tomes como algo personal. Sin embargo, ten en cuenta que su decisión podría tener poco que ver contigo: la mayoría de la gente se va porque sus oportunidades de crecimiento son limitadas. Fomenta que todos tus empleados discutan abiertamente contigo sus metas y planes a futuro, aunque dentro de ellos no esté quedarse en tu empresa. Este tipo de conversaciones honestas te ayudará a planear a futuro en caso de que algún empleado no tenga la intención de quedarse mucho tiempo en tu empresa.

Además, no intentes convencer a los empleados de quedarse si no tienen las oportunidades que necesitan; terminarán aburridos y desmotivados. Si aceptas que llegó la hora de que alguien se vaya, esa persona se irá con un sentimiento positivo, y tendrás una cartera de exempleados que defenderán tu empresa en el mercado. Un proceso de salida abierto y respetuoso será mejor a largo plazo para ti y para la persona que se va.

(Adaptado de “As Your Company Evolves, What Happens to Employees Who Don’t?”, de Robert Glazer).

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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