Mantenga la compostura o simplemente aléjese

Conforme las oficinas se abren más física y metafóricamente, puede dificultarse encontrar la privacidad de un cuarto con puerta cerrada. Cada vez es más común que todo mundo sea visible, desde el CEO hasta la recepcionista. Este nivel de exposición puede fomentar transparencia, pero también puede exhibirlo en momentos de estrés o molestia. La próxima vez que sienta que está a punto de perder el control, recuerde dónde está. Si los demás pueden verlo, inhale profundamente o tome agua. Si eso no funciona, salga a caminar. En ambientes de trabajo abiertos, es crítico conservar el profesionalismo manteniendo la calma y apoyando a los demás, y ventilándose en sitios privados

(“The No-Drama Rule of Management” |Peter Bregman).

© 2017Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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