Cómo debe tratarse una solicitud urgente

Vivimos en un mundo de respuesta inmediata donde basta con simplemente apretar un botón para hacer que algo se sienta más urgente. La próxima vez que reciba un correo electrónico que tenga marcado ese pequeño signo rojo de exclamación o un correo de voz a las 10 p.m., pruebe estas tres cosas para determinar cómo responder:

No asuma que urgente significa ahora: Platique con su jefe o cliente sobre lo que quiere que haga y realmente cuándo es necesario hacerlo. Su interpretación de ”inmediatamente” podría ser distinta a la suya.

Responda, pero no necesariamente actúe: A veces un cliente o colega busca comprometerlo de inmediato con un plan o acción, pero a corto plazo no necesita más que eso. Explique qué va a hacer y cuál es el programa que tiene planeado para asegurarse que cubra sus necesidades.

Prepárese para negarse: En ocasiones debe discernir entre una verdadera crisis y una falsa alarma. Aún si su cliente piensa que necesita el trabajo en ese momento, tal vez lo mejor sea negarse.

(”The Right Response Is Not Always Instant” |Ron Ashkenas).

© 2015Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


print

¿Qué te ha parecido?

Si encontró algún error gramatical en este artículo, por favor notifíquelo a nuestros editores seleccionando el texto y presionando:“Ctrl + Enter”.

print