No tengas una sola lista de pendientes… que sean tres

Una lista de pendientes puede ayudarte a mantenerte organizado y concentrado, pero también puede ser abrumadora cuando se hace demasiado larga y no estás seguro de qué atender después. Trata de llevar tres listas y un calendario. Para comenzar, piensa en todas las tareas que se te asignan.

¿Cuáles verdaderamente tienes que llevar a cabo (y cuáles es probable que no)? ¿Cuáles son de verdad urgentes? En la primera lista de pendientes, escribe los proyectos que son importantes, pero que no tienen una fecha límite. En la segunda, escribe las cosas que son importantes y debes hacer hoy. La tercera es una lista de cosas que no son pendientes, es decir, aquello que no vale la pena que hagas y que puede hacer alguien más. Luego usa el calendario para reservar tiempo para cada tarea importante según su fecha límite. Una vez que tengas control sobre tus prioridades, te sentirás liberado y te concentrarás en lo que realmente importa.

(Adaptado de “Taming the Epic To-Do List”, de Allison Rimm).

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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