Cuando tu jefe está siendo pasivo-agresivo, confróntalo respetuosamente

Tener un jefe pasivo-agresivo puede ser frustrante. Ya sea que esté limitándote el acceso a información que necesitas o que te aplique la ley del hielo cuando lo decepcionas, es difícil abordar el comportamiento negativo sin desatar consecuencias. Acércate a tu gerente con una actitud de respeto y resiste el deseo de ser tú también pasivo-agresivo. Plantea tus inquietudes de manera objetiva y sin juicios. Por ejemplo, puedes decir: “En nuestras últimas juntas he notado que ha hecho comentarios sarcásticos sobre mi trabajo.

No sé si solo está siendo gracioso o si en verdad le preocupa la calidad de mi trabajo. Me encantaría escuchar las ideas que tenga sobre cómo puedo mejorar”. Dale a tu gerente el beneficio de la duda y no hagas que la conversación gire alrededor de tus sentimientos heridos. Puede parecer injusto que tengas que ser tú quien deba buscar la manera de cambiar la conducta inmadura de un superior, pero la mejoría en su relación bien puede valerlo.

(Adaptado de “How to Deal with a Passive-Aggressive Boss”, de Ron Carucci).

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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