Durante una conversación difícil, admite tu perspectiva

Cuando estás en una discusión con un compañero de trabajo sobre un conflicto en el que llevan involucrados algún tiempo, tal vez te sientas tentado a lanzarte de lleno con tu recuento de los sucesos, bajo la suposición de que tu colega debe ver la situación del mismo modo que tú. Sin embargo, es poco probable que esa estrategia funcione. Más bien, trata tu opinión de lo sucedido como lo que es: tu perspectiva. Empieza las oraciones en primera persona y no en segunda. Por ejemplo: “Me molesta que este proyecto tenga seis meses de retraso”, en vez de “No cumpliste con ninguna fecha límite”.

Aunque tus críticas hacia la otra persona sean válidas, culparla o arrinconarla terminará con la conversación. Además, recuerda que lo más probable es que también contribuyas a la dinámica. Reconocer tu papel en el conflicto establecerá un tono de responsabilidad para los dos, ante lo cual es más probable que tu colega también reconozca sus tropiezos.

(Adaptado del libro “HBR Guide to Dealing with Conflict”, de Amy Gallo).

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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