Resuelve problemas complejos ampliando tus horizontes

Muchos líderes resuelven problemas complejos con una postura de decidirse por una de dos soluciones: la respuesta es buena o mala, correcta o incorrecta, ganar o perder. Para cultivar una perspectiva matizada, desafía tu comprensión del problema.

  • Pregúntate “¿Qué aspecto no estoy viendo?” y “¿Qué más podría ser cierto?”.
  • No busques respuestas que confirmen lo que ya sabes.
  • También es útil abordar este tipo de desafíos a primera hora de la mañana, cuando tu mente está fresca.
  • Dedícales al menos una hora sin interrupciones. El tiempo empleado asegura que le des al asunto complejo la atención que necesita; atención que, de otra manera, podrías ocupar en tareas menos demandantes para el intelecto. Además, mientras trabajas, presta atención a cómo te sientes.
  • Aceptar la complejidad no solo es un desafío emocional, sino también cognitivo. Necesitarás manejar emociones fuertes como el miedo y la ira y alejarte de la reacción “pelea o huye” para que puedas ampliar más los horizontes de tu pensamiento.

(Adaptado de “What it Takes to Think Deeply About Complex Problems”, de Tony Schwartz).

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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