Apoye mejor a su gente

Hay incontables distracciones, amenazas y bloqueos que impiden la realización del trabajo. Los buenos jefes se enorgullecen de proteger a su gente de estas molestias. He aquí tres maneras en que puede ayudar a sus empleados a enfocarse en lo que importa:

Preséntese a tiempo: Uno de los mayores enemigos de la productividad es el derroche de tiempo. Este podría ser tiempo que la gente pasó esperándole a que se apareciera para las reuniones o a que diera las instrucciones necesarias. Ser importante no le da a usted permiso de impedir la productividad.
Frene las instrucciones: Aparte tiempo en el cual sus empleados puedan pensar y trabajar, y no espere que respondan de inmediato al correo de voz y el correo electrónico.
Déjeles tener buenas peleas: No evite el conflicto. Haga que su gente se sienta lo suficientemente segura para decir lo que piensa, incluso a usted, de manera que tengan desacuerdos fructíferos y creativos.

(“The Boss as Human Shield”|Robert I. Sutton).

© 2017Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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