No les resuelvas sus problemas a los miembros de tu equipo

Si los miembros de tu equipo te piden solucionar problemas constantemente en vez de hacerlo ellos mismos, no estás cumpliendo con tu trabajo de gerente. Así que solo permite que lleguen a ti problemas a conciencia y ocasionalmente.

Para asegurarte de no intervenir donde no debes, hazte varios cuestionamientos. No preguntes, por ejemplo: “¿Cómo resolvemos el problema?” sin antes detenerte a pensar: “¿Quién debe hacerse responsable de este problema?” Equilibra la necesidad de resolver el problema con la consideración de cómo tus acciones influirán en el comportamiento futuro.

En tu deseo de ayudar al equipo, podrías estar tentado a hacer más de lo que debes. Si los demás tienen problemas para resolver dificultades que son su responsabilidad, siempre pregunta: “¿Qué es lo mínimo que puedo hacer?” Encuentra el nivel más bajo de iniciativa para ti, mientras le pides al miembro del equipo que haga lo que pueda.

(Adaptado de “When to Solve Your Team’s Problems, and When to Let Them Sort It Out”, de Joseph Grenny).

© 2017 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate


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