Cómo dirigir a un narcisista

Los narcisistas pueden ser carismáticos y manipuladores, lo que los ayuda a sacar ventaja. Sin embargo, un comportamiento excesivamente narcisista puede desatar el caos y llevar a un quiebre de la organización. En este artículo le presentamos 4 técnicas para lidiar y dirigir a un narcisista.

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George, un ejecutivo de alto nivel en una gran empresa proveedora de Internet, era talentoso. Sin embargo, era percibido como una molestia cuando participó en uno de mis programas de desarrollo del liderazgo. Tendía a monopolizar la conversación, sin importar el tema. Cada vez que alguien más hablaba, él se impacientaba y trataba de cambiar el tema hacia algo más cercano a sus intereses. Además, tenía el hábito de devaluar el trabajo de los demás, mientras sobre enfatizaba sus propios éxitos. Era muy claro que George veía a las demás personas muy por debajo de sus estándares. No era sorprendente que la mayoría del grupo encontrara difícil lidiar con él.

Podría parecer que tener una disposición narcisista –ostentosa, auto promocional, exagerada— es un prerrequisito para alcanzar los escalones organizacionales más elevados. Los narcisistas pueden ser carismáticos y manipuladores, lo que los ayuda a sacar ventaja. Sin embargo, aunque su impulso y ambiciones pueden ser efectivos para mover a las organizaciones hacia adelante, un comportamiento excesivamente narcisista puede desatar el caos y llevar a un quiebre de la organización.

Los narcisistas tienen un fuerte sentido de privilegio. Cuando no reciben el trato especial que creen merecer, se vuelven muy impacientes o se enojan. Considerando su mentalidad egoísta, les resulta difícil reconocer o identificarse con los sentimientos y necesidades de otros. Los narcisistas también suelen tener la piel muy delgada, por lo que se les dificulta manejar las críticas; se sienten lastimados muy rápidamente, sobre reaccionan y se ponen a la defensiva. Aunque pudieran transmitir la impresión de una elevada auto estima, lo opuesto suele ser verdad. Debajo de su confiado exterior, están afectados por un profundo sentido de inseguridad. Tratan la atención positiva como una especie de analgésico.

Todo ello crea desafíos para quienes dirigen a individuos narcisistas. Para empeorar las cosas, los narcisistas se niegan a reconocer que tienen un problema. ¿Por qué pedirían ayuda, cuando creen que son mejores que todos los demás? ¿Cómo pueden aprender de sus errores, si no admiten que los han cometido?

¿Qué pueden hacer los gerentes? He aquí algunas técnicas:

  • Crear un fuerte sentido de cohesión de equipo. Un entorno grupal hace que las acciones disfuncionales sean más notorias, más controlables, más debatibles y, por lo tanto, menos aceptables. La presión de los colegas empujará al narcisista a adaptarse a las normas del grupo. En consecuencia, son los pares quienes asumen el rol de “ejecutores,” para alentar al narcisista a escuchar y empatizar con otros.
  • Promover la retroalimentación entre pares. Para los narcisistas, suele sentirse menos amenazante recibir retroalimentación de sus pares, en lugar de a través de una sola persona o líder. La retroalimentación proveniente de varias personas es más difícil de ignorar que la emitida individualmente. Si las dinámicas del grupo son facilitadas de forma efectiva, la opinión que el narcisista tiene de sí mismo será revelada, reflejada, desafiada y podrá ser modificada.
  • Crear un espacio seguro y un poco bromista. Este puede convertirse en un entorno donde las personas con una disposición narcisista aprendan a desarrollar la confianza, exlorar límites, aceptar retroalimentación e incrementar su auto conciencia. En dicho escenario, los pares del narcisista serán capaces de confrontar constructivamente el comportamiento problemático, y al mismo tiempo brindar un poco de comprensión.
  • No confronte directamente al narcisista. En lugar de ello apoye al equipo. Regresando a George: el facilitador del grupo tuvo mucho cuidado de no confrontarlo con demasiada fuerza cuando actuaba inapropiadamente. Al mismo tiempo, el facilitador alentó a los compañeros de George a no aceptar su forma de dominar las conversaciones, a interrumpirlo cuando se había extendido demasiado y, por ende, a hacerlo darse cuenta de que no siempre necesitaba ser la persona más inteligente en el salón.

Por supuesto, lidiar con narcisistas siempre será un desafío. Algunos no serán capaces de tratar con la retroalimentación negativa de sus pares, y podrían decidir renunciar.

Sin embargo, la preocupación principal del gerente no debería ser la de perder al narcisista, sino el que los otros miembros del equipo renuncien, cansados de la forma en que los narcisistas necesitan ser atendidos. Sin embargo, si usted puede crear una dinámica de grupo que mantenga esas tendencias bajo control y ayude a desarrollar la auto conciencia de todos en su equipo, mantendrá a las mejores personas –y sacará a la luz lo mejor del resto.

“Los narcisistas tienen un fuerte sentido de privilegio. Cuando no reciben el trato especial que creen merecer, se vuelven muy impacientes o se enojan”.

“Para empeorar las cosas, los narcisistas se niegan a reconocer que tienen un problema”.

La preocupación principal del gerente no debería ser la de perder al narcisista, sino el que los otros miembros del equipo renuncien, cansados de la forma en que los narcisistas necesitan ser atendidos”.

Los narcisistas pueden ser carismáticos y manipuladores, lo que los ayuda a sacar ventaja. Sin embargo, un comportamiento excesivamente narcisista puede desatar el caos y llevar a un quiebre de la organización. 4 técnicas para lidiar y dirigir a un narcisista.

  • Crear un fuerte sentido de cohesión de equipo.
  • Promover la retroalimentación entre pares.
  • Crear un espacio seguro y un poco bromista.
  • No confronte directamente al narcisista. En lugar de ello apoye al equipo

Por supuesto, lidiar con narcisistas siempre será un desafío. Algunos no serán capaces de tratar con la retroalimentación negativa de sus pares, y podrían decidir renunciar.

si usted puede crear una dinámica de grupo que mantenga esas tendencias bajo control y ayude a desarrollar la auto-conciencia de todos en su equipo, mantendrá a las mejores personas –y sacará a la luz lo mejor del resto.

© 2017 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

How to Manage a Narcissist

George, a senior executive at a large internet provider, was talented. But he was seen as a nuisance when he participated in one of my leadership development programs. He tended to monopolize the conversation, whatever the topic. Whenever someone else spoke, he would quickly become impatient and try to change the topic to something closer to his interests. And he had a habit of devaluing others’ work while overemphasizing his own successes. It was quite clear that George viewed most people as far below his standards. It wasn’t surprising that most of the group found it hard to deal with him.

It may seem that having a narcissistic disposition — grandiose, self-promoting, larger than life — is a prerequisite for reaching the higher organizational echelons. Narcissistic people can be charismatic and manipulative, which helps them get ahead. But although their drive and ambitions can be effective in moving organizations forward, excessive narcissistic behavior can create havoc and lead to organizational breakdown.

Narcissistic individuals have a strong sense of entitlement. When they don’t receive the special treatment that they believe they deserve, they become very impatient or get angry. Given their self-serving mindset, it’s difficult for them to recognize or identify with the feelings and needs of others. Narcissists are also quite thin-skinned, so they have difficulty handling criticism; they very quickly feel hurt, overreact and get defensive. Although they may give off an impression of having high self-esteem, the opposite is often the case. Underneath the confident exterior, they are troubled by a deep sense of insecurity. They treat positive attention as a kind of painkiller.

This all creates challenges for those who manage narcissistic individuals. Making matters worse, narcissists refuse to acknowledge that they have a problem. Why would they ask for help, when they think that they are better than anybody else? How can they learn from mistakes if they can’t admit that they’ve made them?

What can managers do? Here are some techniques:

CREATE A STRONG SENSE OF TEAM COHESION. A group setting makes dysfunctional acting out more noticeable, more controllable, more discussable and therefore less acceptable. Peer pressure will push the narcissist to adapt to the group’s norms. Thus, it is peers who will take on the role of “enforcers,” to encourage the narcissist to listen and empathize with others.

PROMOTE PEER FEEDBACK. For narcissists, it’s often less threatening to receive feedback from peers, rather than from a single person or leader. Feedback from many people is harder to ignore than from one person. If the dynamics of the group are facilitated effectively, the narcissist’s view of himself will be revealed, mirrored, challenged and can be modified.

CREATE A SAFE, SOMEWHAT PLAYFUL SPACE. This can become an environment where people with a narcissistic disposition learn to develop trust, explore boundaries, accept feedback and increase self-awareness. In such a setting, the narcissist’s peers will be able to constructively confront problematic behavior while simultaneously offering a modicum of understanding.

DON’T CONFRONT THE NARCISSIST DIRECTLY. INSTEAD, SUPPORT THE TEAM.Returning to George: The group facilitator was very careful not to confront him too forcefully when he acted inappropriately. At the same time, the facilitator encouraged George’s peers not to accept his way of dominating the conversations, to interrupt him when he went on for too long, and thus to make him realize that he didn’t always need to be the smartest person in the room.

Of course, dealing with narcissists will always be a challenge. Some will not be able to deal with critical feedback from peers, and may decide to quit.

But a manager’s biggest worry shouldn’t be losing their narcissist; it should be that other team members will resign, tired of the way narcissists need to be catered to. But if you can create a group dynamic that keeps those tendencies in check and helps develop the self-awareness of everyone on your team, you’ll keep your best people — and get the best out of the rest.

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