“El amigo de un amigo” ya no es la mejor forma de encontrar trabajo

¿Cómo conseguir un trabajo estos días? La respuesta suele involucrar trabajo en red -no es lo que sabes, sino a quién, se nos dice. Después de todo, estamos conectados con muchas personas, de incontables formas. Entonces, ¿quién realmente puede ayudar?

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¿Cómo conseguir un trabajo estos días? La respuesta suele involucrar trabajo en red -no es lo que sabes, sino a quién, se nos dice. Sin embargo, ¿qué significa esto? Después de todo, estamos conectados con muchas personas, de incontables formas. Entonces, ¿quién realmente puede ayudar?

Si asiste a talleres de búsqueda de empleo, le dirán que los vínculos débiles son la clave. Los vínculos débiles son las personas a las que conoce, pero no muy a fondo: la maestra de su hijo, o el amigo de un amigo al que conoció en una fiesta. Este consejo se originó de un revolucionario estudio del sociólogo Mark Granovetter a principios de los 1970s. Él entrevistó a 100 oficinistas que habían cambiado de trabajo en los cinco años anteriores y descubrió que los vínculos débiles ayudaron a muchos de ellos a descubrir su siguiente empleo.

Los vínculos débiles eran importantes por una simple razón: sus vínculos fuertes (colegas, familia y amigos) probablemente sabían acerca de los mismos trabajos que usted. Granovetter descubrió que tenía más probabilidades de escuchar acerca de posibilidades laborales desconocidas a través del primo segundo con el que se encontró en una boda o el antiguo vecino con quien se encontró en el estacionamiento del supermercado. De las personas en el estudio de Granovetter que se enteraron acerca de una oportunidad laboral a través de un comentario, 83.4% dijeron haberlo hecho a través de un vínculo débil.

Me lancé a descubrir si este seguía siendo el caso. Ubiqué una gran fuente: una reunión semanal que lleva a cabo una organización para oficinistas en busca de empleo en el área de la bahía de San Francisco, parte de la cual está dedicada a que personas que tuvieron éxito buscando empleo cuenten sus historias -en video. Observar 380 historias de éxito reunidas del 2012 al 2014 me permitió llevar a cabo un estudio bastante similar.

Entonces, ¿los vínculos débiles siguen siendo la clave? No. De las 141 personas que señalaron creer que el trabajo en red las ayudó, sólo un 17% reportó que un vínculo débil fue la clave. Sin embargo, los vínculos formados en el lugar de trabajo probaron ser más útiles. Más del 60% de los narradores señalaron que alguien con quien habían trabajado en el pasado los ayudó a encontrar su siguiente empleo.

¿Por qué? En los 1970s el mayor desafío para encontrar un nuevo trabajo era enterarse de que éste existía en primer lugar. Actualmente, con el Internet, eso es fácil. La parte difícil es destacar de entre los demás. En consecuencia, lo que los gerentes de contrataciones más valoran es una fuerte recomendación de alguien que conoce al solicitante y puede asegurarles que la persona será una buena adquisición.

Aunque estas conexiones laborales son importantes, su utilidad podría no cambiar uno de los resultados más problemáticos de contratar a través de redes: lugares de trabajo relativamente homogéneos, que se perpetúan a través de lazos sociales.

Por esa razón, todos los involucrados en decisiones de contratación deberían pensar cuidadosamente acerca de quién está siendo recomendado y por qué. A su vez, para quienes buscan trabajo, la mejor forma de incrementar la probabilidad de obtener más adelante el trabajo que quieren es tratando bien a sus colegas en el trabajo que tienen hoy.

“ Más del 60% de los narradores señalaron que alguien con quien habían trabajado en el pasado los ayudó a encontrar su siguiente empleo”.

“En los 1970´s el mayor desafío para encontrar un nuevo trabajo era enterarse de que éste existía en primer lugar”.

“Actualmente, con el Internet, encontrar vacantes es fácil. La parte difícil es destacar de entre los demás”.

¿Cómo conseguir un trabajo estos días? ¿quién realmente puede ayudar?

Si asiste a talleres de búsqueda de empleo, le dirán que los vínculos débiles son la clave. Este consejo se originó de un revolucionario estudio del sociólogo Mark Granovetter a principios de los 1970s. Él entrevistó a 100 oficinistas que habían cambiado de trabajo en los cinco años anteriores y descubrió que los vínculos débiles ayudaron a muchos de ellos a descubrir su siguiente empleo.

Me lancé a descubrir si este seguía siendo el caso. Entonces, ¿los vínculos débiles siguen siendo la clave? No. De las 141 personas que señalaron creer que el trabajo en red las ayudó, sólo un 17% reportó que un vínculo débil fue la clave. Sin embargo, los vínculos formados en el lugar de trabajo probaron ser más útiles. Más del 60% de los narradores señalaron que alguien con quien habían trabajado en el pasado los ayudó a encontrar su siguiente empleo.

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

‘A Friend of a Friend’ Is No Longer the Best Way to Find a Job

How do you get a job these days? The answer often involves networking — it isn’t what you know, it’s whom, we’re told. But what does that mean? After all, we’re connected to many people, in countless ways. So who can actually help?

If you go to job-searching workshops, you will be told weak ties are the key. Weak ties are the people you know but not terribly well: your child’s teacher, or the friend of a friend you happened to meet at a party. This advice originated in a groundbreaking study by sociologist Mark Granovetter in the early 1970s. He interviewed 100 white-collar workers who had switched jobs in the previous five years and discovered that weak ties helped many of them find out about their next jobs.

Weak ties were important for one simple reason: Your strong ties (colleagues, family and friends) probably knew about all the same jobs that you did. Granovetter discovered that you were more likely to hear about unknown job possibilities from the second cousin you ran into at a wedding or from the former neighbor you saw in the supermarket parking lot. Of the people in Granovetter’s study who found out about a job opening through word-of-mouth, 83.4% said they found out through a weak tie.

I set out to learn whether that was still the case. I located a great source: a weekly meeting held by an organization for white-collar job seekers in the San Francisco Bay Area, a portion of which was dedicated to successful job seekers telling their stories — on film. Watching 380 success stories collected from 2012 to 2014 allowed me to conduct a fairly comparable study.

So, are weak ties still the key? No. Of the 141 people who said they thought networking had helped them, only 17% reported that a weak tie did the trick. Workplace ties, however, proved to be more useful. More than 60% of the storytellers reported that someone they had worked with in the past helped them find their next job.

Why? In the 1970s, the major challenge in finding a new job was learning that the job existed in the first place. Nowadays, with the internet, that’s easy. The hard part is standing out from the pack. So what hiring managers value most is a strong recommendation from someone who knows the applicant and can assure them that the person will be a good hire.

While these workplace connections are important, their usefulness may not change one of the most problematic results of hiring through networking: relatively homogeneous workplaces that are perpetuated through social ties.

For this reason, everyone involved in hiring decisions should think carefully about who is being recommended and why. And for the job seeker, the best way to increase the likelihood of getting the job you want later may be to treat your colleagues well at the one you have now.

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