Porqué las mujeres sienten más estrés en el trabajo

Las mujeres ejecutivas y profesionales consistentemente experimentan más estrés, ansiedad y angustia psicológica que los hombres. Hay una variedad de razones para esto, en este artículo hablamos sobre este fenómeno.

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En los lugares de trabajo actuales de alta intensidad todos experimentamos estrés. Sin embargo, las mujeres ejecutivas y profesionales consistentemente experimentan más estrés, ansiedad y angustia psicológica que los hombres.

Hay una variedad de razones para esto, por supuesto: las mujeres cargan una parte desproporcionada de las responsabilidades domésticas, han sido socializadas para decir “sí” a todas las solicitudes y reciben menos salario que los hombres. Sin embargo, basados en nuestras experiencias instruyendo y aconsejando a miles de mujeres a lo largo de los años, creemos que ellas experimentan más estrés laboral que los hombres principalmente porque deben lidiar con la amenaza del estereotipo -un fenómeno que es virtualmente desconocido para los hombres.

La amenaza del estereotipo ocurre cuando una mujer es consciente de la existencia de un estereotipo respecto a que las mujeres desempeñan mal alguna tarea, en comparación de los hombres, y como resultado, no logra desenvolverse de acuerdo a su habilidad. La amenaza del estereotipo no es exclusiva de las mujeres; también se ha documentado entre afroamericanos, latinos y personas de antecedentes socioeconómicos bajos. Sin embargo, la hemos identificado como la causa principal del mayor estrés laboral de las mujeres por una simple razón: los lugares de trabajo son un campo minado de estereotipos negativos para las mujeres. El éxito en los negocios suele depender de ser percibido como líder, como negociador efectivo, un defensor fuerte y un evaluador sagaz. Todas estas cualidades están asociadas con estereotipos masculinos positivos y estereotipos femeninos negativos.

La amenaza del estereotipo es debilitante porque reduce la cantidad de memoria que las mujeres tienen disponible para desempeñar una tarea específica. En otras palabras, cuando las mujeres experimentan la amenaza del estereotipo, encauzan recursos mentales en un esfuerzo para probar que dicho estereotipo es erróneo, reduciendo por lo tanto los recursos mentales disponibles para realizar la tarea en sí. La amenaza del estereotipo crea un círculo vicioso de estrés, ansiedad y reducción del desempeño, que mantiene y exacerba la sub representación de las mujeres en las posiciones de alto liderazgo. Asimismo, cuando las mujeres tratan simplemente de evitar o ignorar estos sentimientos negativos, el esfuerzo puede consumir aún más los recursos cognitivos que tienen disponibles para realizar exitosamente las tareas laborales.

Lidiar con la amenaza del estereotipo en forma efectiva requiere que las mujeres empleen estrategias más inteligentes, como imaginarse a sí mismas bajo el estereotipo de los hombres, recordar su nivel de competencia y enfocarse en sus logros, en lugar de hacerlo en su género. Éstas son estrategias basadas en investigaciones para superar la amenaza del estereotipo.

Nuestra experiencia sugiere una más: las mujeres pueden ser efectivas para superar la amenaza del estereotipo cuando mantienen un fuerte sentido del humor. Esto significa mantener una actitud positiva, incluso en situaciones difíciles, y estar dispuestas a reírse de sí mismas, de sus circunstancias y de las idiosincrasias de sus lugares de trabajo.

Con suerte, los lugares de trabajo algún día se volverán un campo de juego más equitativo para hombres y mujeres. Hasta entonces, las mujeres pueden hacer que sus días sean menos estresantes al recordar sus singulares cualificaciones y usar el humor para navegar dinámicas complicadas.

“Hay una variedad de razones para esto, por supuesto: las mujeres cargan una parte desproporcionada de las responsabilidades domésticas, han sido socializadas para decir “sí” a todas las solicitudes y reciben menos salario que los hombres”.

“Las mujeres pueden ser efectivas para superar la amenaza del estereotipo cuando mantienen un fuerte sentido del humor”.

“Con suerte, los lugares de trabajo algún día se volverán un campo de juego más equitativo para hombres y mujeres. Hasta entonces, las mujeres pueden hacer que sus días sean menos estresantes al recordar sus singulares cualificaciones y usar el humor para navegar dinámicas complicadas”.

Las mujeres experimentan más estrés laboral que los hombres principalmente porque deben lidiar con la amenaza del estereotipo -un fenómeno que es virtualmente desconocido para los hombres. La amenaza del estereotipo ocurre cuando una mujer es consciente de la existencia de un estereotipo respecto a que las mujeres desempeñan mal alguna tarea, en comparación de los hombres, y como resultado, no logra desenvolverse de acuerdo con su habilidad.

Se ha identificado como la causa principal del mayor estrés laboral de las mujeres por una simple razón: los lugares de trabajo son un campo minado de estereotipos negativos para las mujeres.

Lidiar con la amenaza del estereotipo en forma efectiva requiere que las mujeres empleen estrategias más inteligentes, como imaginarse a sí mismas bajo el estereotipo de los hombres, recordar su nivel de competencia y enfocarse en sus logros, en lugar de hacerlo en su género.

© 2017 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Why Women Feel More Stress at Work

Everyone in today’s high-intensity workplace experiences stress. Yet executive and professional women consistently experience more stress, anxiety and psychological distress than men do.

There are a variety of reasons for this, of course: Women bear a disproportionate share of domestic responsibilities, have been socialized to say “yes” to all requests and receive lower pay than men for equivalent work. But based on our experience coaching and mentoring thousands of women over the years, we believe women experience more workplace stress than men primarily because they must contend with stereotype threat — a phenomenon that is virtually unknown to men.

Stereotype threat occurs when a woman is aware of a stereotype that women perform poorly compared to men at a given task, and, as a result, she fails to perform up to her ability. Stereotype threat is not unique to women; it’s also been documented among African Americans, Latinos and people from low socioeconomic backgrounds. But we have singled it out as a primary cause of women’s greater workplace stress for a simple reason: The workplace is a minefield of negative stereotypes for women. Success in business often depends on being perceived as a leader, effective negotiator, strong advocate and keen evaluator. These qualities are all associated with positive male stereotypes and negative female ones.

Stereotype threat is debilitating because it reduces the available working memory women have available for performing a specific task. In other words, when women experience stereotype threat, they expend mental resources in an effort to disprove the stereotype, thereby reducing their mental resources for performing the task at hand. Stereotype threat thus creates a vicious circle of stress, anxiety and reduced performance that maintains and exacerbates the underrepresentation of women in senior leadership positions. And when women try simply to avoid or to ignore these negative feelings, the effort can further deplete the cognitive resources available to them for successfully performing workplace tasks.

Dealing with stereotype threat effectively requires women to employ smarter strategies, such as imagining themselves as stereotypical men, reminding themselves of their actual competence and focusing on their achievements rather than their gender. These are all research-backed strategies for overcoming stereotype threat.

Our experience suggests one more: Women can be effective in overcoming stereotype threat when they maintain a strong sense of humor. This means maintaining a positive attitude even in trying situations and being willing to laugh at themselves, their circumstances and the idiosyncrasies of their workplaces.

Hopefully, the workplace will one day become a more equal playing field for men and women. Until then, women can make their days less stressful by remembering their unique qualifications and using humor to navigate tricky dynamics.

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