Cómo tratar con un jefe controlador

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¿Tiene un jefe controlador? No es el único.
Le presentamos algunas ideas de cómo llevar una buena relación con un jefe que lo microgerencia.

TIEMPO DE LECTURA

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¿Cómo se calcula?

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Podría parecer bien intencionado al principio –su jefe se mantenía cerca de su trabajo y se aseguraba de que usted se presentara bien a lo largo de la compañía. Pero ahora que usted ya no está aprendiendo su rol, la apretada correa se siente opresiva y avergonzante. Su jefe no solo lo está microgerenciando, lo está asfixiando.

¿Qué sucede?

A pesar de lo que usted pueda creer, la raíz de esa microgerencia probablemente no es que su jefe sea un patán o se sienta amenazado por usted. En lugar de ello, las acciones podrían explicarse por factores que tienen poco que ver con usted, como un pobre entendimiento de su rol como gerente, jefes que lo microgerencian a él, falta de motivación para cuestionarse cómo ha hecho siempre las cosas o inseguridad personal.

Dicho esto, puede ser difícil ser un poco tolerante con su jefe cuando él no lo es con usted. La insistencia sobre cada pequeño paso en falso que usted da pueden sentirse abrumadoramente personales. La buena noticia es que no necesita resignarse a ser supervisado hasta la muerte. Usted puede, poco a poco, tomar el control y dirigir un proceso que le permita a su jefe confiar más y monitorearlo menos.

He aquí cómo:

  1. Maneje su inseguridad: Forme un cálculo fundamentado acerca de dónde yacen las sensibilidades de su jefe. Si cree, por ejemplo, que a él lo intimida su superior, piense en formas en las que usted puede aliviar esa presión, como realizar reportes para prepararlo mejor antes de las reuniones con su gerente.
  2. Vea hacia adelante: Enfocarse en su futuro podría ayudarlos a usted y a su jefe a interactuar de forma más productiva en el presente. Así que inicie una discusión acerca de metas de largo plazo. Agende una reunión personal, o pregunte si usted puede usar uno de sus encuentros agendados para hablar sobre su rol. Explique que quiere comenzar a comunicarse más regular –y explícitamente- acerca de su crecimiento y de en qué otras formas podría apoyar al departamento. Dele algunos ejemplos de los tipos de proyectos en los que le gustaría trabajar y el rol futuro que visualiza para usted mismo. Después pregúntele si él trabajará con usted en crear un plan para adquirir las habilidades que usted necesita para realizar su visión.
  3. No pelee: El consultor de liderazgo Ron Ashkenas sugiere que en lugar de ver el comportamiento del jefe como un golpe a su ego, usted piense acerca de cómo podría beneficiarse de él. Su jefe podría tener los mejores intereses de usted en mente. Quizá quiere asegurarse de que tiene un buen entendimiento de protocolo de la compañía, o de las mejores formas de usar el sistema para lograr que las cosas se hagan. Sin importar la causa, dice Ashkenas, acepte que su jefe podría tener algo importante qué enseñarle. Trate de aprender tanto como pueda y tan rápidamente como pueda –en caso de que él no ceda eventualmente y usted decida que ya no puede soportarlo.
  4. Analícese a usted mismo: Si el jefe parece no tener fe en su habilidad para hacer su trabajo, considere si usted le ha dado alguna razón para sentirse de este modo. ¿Ha fallado en fechas de entrega importantes? ¿Entregado presentaciones que fracasaron? Obsérvese duramente a usted mismo –y mire alrededor. Si su jefe no está microgerenciando a otros colegas, su comportamiento podría ser una señal de que usted tiene un mal desempeño.

“La raíz de la microgenerancia podría explicarse por factores como un pobre entendimiento del rol de su jefe como gerente o jefes que lo microgerencian a él”.

“Usted puede, poco a poco, tomar el control y dirigir un proceso que le permita a su jefe confiar más y monitorearlo menos”.

“Obsérvese duramente a usted mismo y a su desempeño”.

Su jefe se mantenía cerca de su trabajo y se aseguraba de que usted se presentara bien a lo largo de la compañía. Pero ahora que usted ya no está aprendiendo su rol, la apretada correa se siente opresiva y vergonzante.

No es que su jefe sea un patán o se sienta amenazado por usted; probablemente los factores tienen poco que ver con usted, como un pobre entendimiento de su rol como gerente; jefes que lo microgerencian a él; falta de motivación para cuestionarse cómo ha hecho siempre las cosas o inseguridad personal.

Pero usted puede, poco a poco, tomar el control y dirigir un proceso que le permita a su jefe confiar más y monitorearlo menos.

Aquí le mostramos algunas ideas:

  • Maneje su inseguridad.
  • No pelee.
  • Analícese a usted mismo.
  • Vea hacia adelante.

© 2015Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Dealing With a Boss Who Is a Control Freak

It may have seemed well-intended at first – your boss kept close tabs on your work and made sure you presented yourself well throughout the company. But now that you’re no longer learning your role, the tight leash feels downright oppressive and embarrassing. Your boss is not only micromanaging you, he’s smothering you.

What’s going on?

Despite what you may think, the root of his micromanaging is probably not that your boss is a jerk or that he feels threatened by you. Rather, his actions might be explained by factors that have little to do with you, such as a poor understanding of his role as manager, micromanaging bosses of his own, a lack of motivation to question how he’s always done things, or personal insecurity.

That said, it can be hard to cut your boss some slack when he isn’t cutting you any. His harping about every small misstep you take can feel overwhelmingly personal. The good news is that you don’t have to resign yourself to being nit-picked to death. You can, little by little, own and direct a process that will enable your boss to start trusting you more and monitoring you less.

Here’s how:

1. Manage his insecurity.

Form an educated guess about where your boss’s sensitivities lie. If you believe, for example, that he’s intimidated by his boss, think of ways you can alleviate that pressure, such as running reports to better prepare him for meetings with his manager.

2. Don’t fight it.

Leadership consultant Ron Ashkenas suggests that instead of viewing your boss’s behavior as a blow to your ego, think about how you might actually benefit from it. Your boss may have your best interests in mind. Perhaps he wants to ensure you have a sound understanding of the company’s protocol, or the most effective ways to work the system to get things done.

Regardless of the cause, says Ashkenas, accept that your boss may have something important to teach you. Just try to learn as much as you can, as quickly as you can – in case he doesn’t eventually let up and you decide you can’t take it anymore.

3. Scrutinize yourself.

If your boss doesn’t appear to have faith in your ability to do your job, consider whether you’ve given him a reason to feel this way. Have you missed important deadlines? Delivered presentations that fell flat? Take a hard look at yourself – and look around. If your boss isn’t micromanaging other colleagues, his behavior could be a clue that you’re underperforming.

4. Look ahead.

Focusing on your future may help you and your boss interact more productively in the present. So initiate a discussion about long-term goals. Set up a one-on-one meeting, or ask if you can use one of your scheduled check-ins to talk about your role. Explain that you want to start communicating more regularly – and explicitly – about your growth and about how else you could support the department. Give him some examples of the types of projects you’d like to work on and the future role you envision for yourself. And then ask if he’ll work with you to create a plan for acquiring the skills you’ll need to realize your vision.

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