Tres preguntas para tomar la decisión de aceptar más trabajo

Los “debería” son las cosas que hacemos por obligación, debido a que no hemos considerado razonadamente sus verdaderos objetivos, e incluso por miedo. Algunas veces, los “debería” incluso parecen cosas que queremos hacer. Le presentamos 3 preguntas que potencialmente pueden cambiar nuestra vida antes de asumir un nuevo compromiso.

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Usted debería tomar ese trabajo. Debería unirse a esa junta directiva. Debería tomar a ese nuevo cliente.

Los “debería” son las cosas que hacemos por obligación, debido a que no hemos considerado razonadamente sus verdaderos objetivos, e incluso por miedo: ¿Qué pasa si nunca obtenemos otra oportunidad? ¿Qué pensarán de nosotros los demás si decimos que no? ¿Qué pensaremos de nosotros mismos si decimos no? Algunas veces, los “debería” incluso parecen cosas que queremos hacer.

Sin embargo, de hecho, están en drástica oposición a nuestros verdaderos deseos, aquellas cosas que esperamos y anhelamos, aquellas oportunidades que son un inmediato “¡sí!” Cuando le decimos sí a los “debería”, terminamos comprometidos en exceso, difusos y agotados.

La verdad es que alcanzar los mejores resultados -satisfacción laboral, relaciones significativas, empresas exitosas- requiere despojarnos de los “debería”. Podemos hacerlo planteando tres preguntas que potencialmente pueden cambiar nuestra vida antes de asumir un nuevo compromiso.

  1. ¿Cuál es mi motivación?: Esto es acerca de motivadores intrínsecos, no externos. La motivación intrínseca es un impulso que proviene desde adentro, una expresión de nuestros verdaderos deseos. La motivación extrínseca se encuentra en factores externos, como el dinero, el prestigio o las alabanzas. Pregúntese por qué está tomando una decisión específica. Si se encuentra diciéndole sí a algo únicamente por recompensas extrínsecas, en lugar de por motivación intrínseca, deténgase y considere si la tarea es un “debería” del que pueda desprenderse.
  2. ¿Se alinea con mis valores?: Ser capaces de desprendernos confiadamente de nuestros “debería” requiere alinear nuestras decisiones con nuestros valores centrales. No podemos hacerlo si no sabemos cuáles son esos valores. Ser honesto con usted mismo y afinar el razonamiento detrás de esos valores lo ayudará a ser mejor para alejarse de oportunidades de “debería”. Entonces, haga una lista de sus valores más prioritarios, y a continuación revise una decisión de “debería” que haya tomado recientemente o que esté considerando. ¿Dónde entra en su lista? ¿Ocupará más tiempo, dinero o energía de lo que quiere?
  3. ¿Tengo elección?: He puesto esta consideración al último, porque muchos de nosotros brincamos a ella desde el inicio. Por supuesto, es cierto que algunas veces tenemos que hacer cosas por razones extrínsecas, o hacer cosas que nos alejan de nuestros compromisos más importantes. Todo trabajo implica algunos aspectos aburridos o directamente desagradables. Sin embargo, es importante reconocer que incluso las cosas que no se sienten opcionales suelen serlo. La teoría de la autodeterminación sugiere que, para actuar o sentirnos motivados a actuar, necesitamos sentir que estamos en control. Disfrutaremos más algo si lo reconocemos como una elección.

Desprenderse de nuestros “debería” no es fácil. Sin embargo, una vez que identifique cuáles son, se volverá más fácil decirles no, y será más fácil decir sí a las cosas que realmente se alineen con sus metas -las que realmente debería hacer.

“Pregúntese por qué está tomando una decisión específica”.

“Ser capaces de desprendernos confiadamente de nuestros “debería” requiere alinear nuestras decisiones con nuestros valores centrales”.

“Todo trabajo implica algunos aspectos aburridos o directamente desagradables”.

Usted debería tomar ese trabajo. Debería unirse a esa junta directiva. Debería tomar a ese nuevo cliente. Los “debería” son las cosas que hacemos por obligación, debido a que no hemos considerado razonadamente sus verdaderos objetivos, e incluso por miedo. Podemos hacerlo planteando tres preguntas que potencialmente pueden cambiar nuestra vida antes de asumir un nuevo compromiso.

  • ¿Cuál es mi motivación?
  • ¿Se alinea con mis valores?
  • ¿Tengo elección?

Desprenderse de nuestros “debería” no es fácil. Sin embargo, una vez que identifique cuáles son, se volverá más fácil decirles no, y será más fácil decir sí a las cosas que realmente se alineen con sus metas -las que realmente debería hacer.

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Before You Agree to Take on New Work, Ask 3 Questions

You should take that job. You should join that board. You should take on that new client.

“Shoulds” are the things we do out of obligation because we have not thoughtfully considered our true objectives, even out of fear: What if we never get another opportunity? What will others think of us if we say no? What will we think of ourselves if we say no? Sometimes, “shoulds” even seem like things we want to do.

But, in fact, they stand in staunch opposition to our true desires, those things we hope and strive for, those opportunities that are an immediate “yes!” When we say yes to “shoulds,” we end up overcommitted, spread thin and burned out.

The truth is, achieving the best outcomes — job satisfaction, meaningful relationships, successful ventures — requires shedding our “shoulds.” We can do this by asking three potentially life-changing questions before taking on a new commitment.

1. WHAT IS MY MOTIVATION?

This is about intrinsic motivators, not external ones. Intrinsic motivation is a drive that comes from within, an expression of our true desires. Extrinsic motivation is found in outside factors, such as money, prestige or praise.

Ask yourself why you’re making a specific decision. If you find yourself saying yes to something solely for extrinsic rewards rather than intrinsic motivation, stop and consider if the task is a “should” you can shed.

2. DOES IT ALIGN WITH MY VALUES?

Being able to confidently shed our “shoulds” comes back to aligning our decisions with our core values. We can’t do that if we don’t know what those values are. Being honest with yourself and fine-tuning the reasoning behind those values will help you get better at walking away from “should” opportunities. So make a list of your highest-priority values, then revisit a “should” decision you’ve recently made or are considering. Where does it fit on your list? Will it eat up more time, money or energy than you want it to?

3. DO I HAVE A CHOICE?

I’ve put this consideration last because too many of us jump to it first. Of course, it’s true that sometimes we do have to do things for extrinsic reasons, or do things that take us away from our most important commitments. Every job contains some stultifying or downright unpleasant aspects. But it is important to recognize that even things that don’t feel optional often are. Self-determination theory suggests that in order to act, or to feel motivated to act, we need to feel that we’re in control. We’ll enjoy something more if we recognize that it’s a choice.

Shedding our “shoulds” isn’t easy. But once you identify what the “shoulds” are, it becomes easier and easier to say no to them, and to begin saying yes to things that actually align with your goals — the things that you really should do.

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