El comportamiento ético y la integridad de los CEOs va a la baja

Durante los últimos años las compañías se han vuelto mucho más tendientes a despedir a sus altos directivos a causa de un escándalo o conductas impropias del CEO (presidente ejecutivo) u otros empleados -incluyendo fraude, sobornos, tráfico de influencias, currículums alterados e indiscreciones sexuales.

TIEMPO DE LECTURA

texto alt

¿Cómo se calcula?

Descarga este Artículo

Durante los últimos años las compañías se han vuelto mucho más tendientes a despedir a sus altos directivos a causa de un escándalo o conductas impropias del CEO (presidente ejecutivo) u otros empleados -incluyendo fraude, sobornos, tráfico de influencias, currículums alterados e indiscreciones sexuales. Las compañías más grandes están en mayor riesgo que las pequeñas, al igual que las compañías donde el CEO ha estado a cargo durante mucho tiempo y las compañías donde el CEO es también el presidente de la junta directiva, de acuerdo con un reciente estudio de PwC.

Del 2007 al 2011, las rotaciones forzadas a causa de fallas éticas representan el 3.9% de todas las transiciones en las 2,500 empresas más grandes del mundo que cotizan en bolsa. Del 2002 al 2016, esa cifra se elevó a un 5.3%. Aunque pudiera sonar pequeño, es un incremento del 36%. A nivel regional, el porcentaje de sucesiones atribuidas a errores éticos se elevó en mayor medida en los Estados Unidos y Canadá, en Europa occidental y en los países del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

Vemos cinco razones para el aumento en los despidos a causa de la ética. Primero, el público se ha vuelto más crítico y perdona menos los malos comportamientos corporativos. Segundo, la gobernanza y la regulación en muchos países se ha vuelto más proactiva y punitiva. Tercero, más compañías están buscando crecer en mercados emergentes, donde se elevan los riesgos éticos a causa de mayores niveles de corrupción y estructuras de gobierno menos maduras. El crecimiento de las cadenas de suministros globales también incrementa estos riesgos con las contrapartes. Cuarto, el ascenso de las comunicaciones digitales ha expuesto a más riesgos a las compañías y a los ejecutivos que las dirigen, tanto respecto a denunciantes que buscan exponer malas prácticas, como en cuanto a hackers que tratan de acceder a la información de los consumidores. Finalmente, el ciclo de noticias de 24/7 y la proliferación de los medios de comunicación en el siglo XXI publicita y amplifica la información negativa en tiempo real.

La información también identificó tres factores que pueden incrementar el riesgo para las compañías:

  • Gran tamaño: Del 2012 a los 1016, los CEOs de compañías ubicadas en el cuartil superior (en cuanto a capitalización de mercado) tendían significativamente más a ser despedidos por fallas éticas — 7.8%, en comparación con un promedio de 3% para compañías más pequeñas.
  • Ceos de mucho tiempo: También descubrimos que los CEOs expulsados del puesto por errores éticos tenían un periodo medio de 6.5 años, en comparación con los 4.8 de CEOs expulsados por otras razones.
  • Roles combinados de ceo y presidente de la junta: Descubrimos que el 24% de los CEOs con ambos títulos que fueron despedidos salieron a causa de fallas éticas, en comparación con un 17% de quienes sólo tenían el título de CEO— una diferencia de 44%.

Para todos los CEOs, y especialmente aquellos que supervisan grandes empresas, la responsabilidad de prevenir o minimizar malos manejos es abrumadora. La mejor forma de prevenir fallas éticas en el actual ambiente de estricto escrutinio y escándalo instantáneo es construir una cultura de integridad -y poner en marcha estructuras, procesos y controles efectivos de gobernanza, que desalienten las infracciones.

“Del 2007 al 2011, las rotaciones forzadas a causa de fallas éticas representan el 3.9% de todas las transiciones en las 2,500 empresas más grandes del mundo que cotizan en bolsa”.

“También descubrimos que los CEOs expulsados del puesto por errores éticos tenían un periodo medio de 6.5 años”.

“La mejor forma de prevenir fallas éticas en el actual ambiente de estricto escrutinio y escándalo instantáneo es construir una cultura de integridad”.

Durante los últimos años las compañías se han vuelto mucho más tendientes a despedir a sus altos directivos a causa de un escándalo o conductas impropias del CEO (presidente ejecutivo) u otros empleados

Vemos cinco razones para el aumento en los despidos a causa de la ética. Primero, el público se ha vuelto más crítico y perdona menos los malos comportamientos corporativos. Segundo, la gobernanza y la regulación en muchos países se ha vuelto más proactiva y punitiva. Tercero, más compañías están buscando crecer en mercados emergentes. Cuarto, el ascenso de las comunicaciones digitales ha expuesto a más riesgos a las compañías y a los ejecutivos que las dirigen. Finalmente, el ciclo de noticias de 24/7 y la proliferación de los medios de comunicación en el siglo XXI publicita y amplifica la información negativa en tiempo real.

La información también identificó tres factores que pueden incrementar el riesgo para las compañías:

  • Gran tamaño
  • Ceos de mucho tiempo
  • Roles combinados de ceo y presidente de la junta

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

CEOs Are Getting Fired for Ethical Lapses More Than They Used To

Companies have become much more likely to dismiss their chief executive officers over the last several years because of a scandal or improper conduct by the CEO or other employees — including fraud, bribery, insider trading, inflated resumes and sexual indiscretions. Larger companies are more at risk than smaller ones, as are companies where the CEO has been in office for a long time and companies where the CEO is also the board chair, according to a recent study by PwC.

From 2007 to 2011, forced turnovers due to ethical lapses represented 3.9% of all successions at the world’s 2,500 largest public companies. From 2012 to 2016, that figure rose to 5.3%. While that might sound small, it’s a 36% increase. On a regional basis, the share of all successions attributable to ethical lapses rose most sharply in the U.S. and Canada, in Western Europe, and in the BRICS countries (Brazil, Russia, India, China and South Africa).

We see five reasons for the rise of ethics-based dismissals. First, the public has become more critical and less forgiving of corporate misbehavior. Second, governance and regulation in many countries have become both more proactive and more punitive. Third, more companies are pursuing growth in emerging markets in which ethical risks are heightened due to higher levels of corruption and less mature governance structures. More extended global supply chains also increase these counterparty risks. Fourth, the rise of digital communications has exposed companies and the executives who oversee them to more risk, both from whistleblowers seeking to expose wrongdoing and from hackers attempting to access customer data. Finally, the 24/7 news cycle and the proliferation of media in the 21st century publicizes and amplifies negative information in real time.

The data also identified three factors that can increase risk for companies:

LARGE SIZE: From 2012 to 2016, CEOs at the companies in the top quartile (by market capitalization) were significantly more likely to be dismissed for ethical lapses — 7.8%, compared with an average of 3% for smaller companies.

LONG-SERVING CEOS: We also found that CEOs forced out of office for ethical lapses had a median tenure of 6.5 years, compared with 4.8 years for CEOs forced out for other reasons.

COMBINED CEO-CHAIR ROLES: We found that 24% of ousted CEOs with joint titles were dismissed for ethical lapses, compared with 17% of those with the CEO title only — a 44% difference.

For all CEOs, and especially those who oversee large organizations, the responsibility for preventing or minimizing wrongdoing is daunting. The best way to prevent ethical lapses in the current environment of strict scrutiny and instant scandal, is to build a culture of integrity — and to put in place effective governance structures, processes and controls that discourage wrongdoing.

¿Qué te ha parecido?

Si encontró algún error gramatical en este artículo, por favor notifíquelo a nuestros editores seleccionando el texto y presionando:“Ctrl + Enter”.