3 estrategias para decir NO a más trabajo

¿Cómo se puede hacer espacio para atender las tareas propias y el apoyo que nos piden algunos colegas? Aquí es donde una habilidad importante entra en juego: decir que no. En este articulo le presentamos algunas estrategias para rechazar la invitación de un colega.

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¿Cómo se calcula?

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En enero, como muchos profesionistas, reflexioné acerca de lo que quería lograr en el 2017. Traté de mantener mi lista de metas corta y enfocada, pero entré en el año con muchos pendientes. ¿Cómo voy a hacer espacio para atender estas nuevas cosas? Aquí es donde una habilidad importante entra en juego: decir que no.

He aquí algunas estrategias para rechazar la invitación de un colega:

  • Evite una reacción sobre la marcha. Si ya está trabajando a máxima capacidad, podría estar tentado a rechazar cualquier solicitud. Sin embargo, por su propio bien, es útil pensar sobre cada una. Cuidadosamente sopese los costos -no sólo su tiempo y esfuerzo, sino también el costo de oportunidad. Compare la solicitud con sus prioridades, para ayudarlo a tomar una buena decisión y desarrollar una razón del por qué está diciendo no.
  • Recuerde que le está diciendo “no” a la solicitud, no a la persona. Haga que esto quede claro al expresar respeto por su colega o simplemente al ser cortés. Reconozca el impacto que tiene su negativa. Tenga empatía para la situación en la que se encuentra la persona que se lo solicitó.

El “no” será mucho más fácil de aceptar si usted explica por qué no puede ayudar con la solicitud. Sin importar cuál sea su razón, sea honesto y directo. Si quiere mantener una relación positiva con la persona, también puede ofrecer ayudarla de una pequeña forma, sin asumir el proyecto entero. ¿Puede ayudarle a pensar quién más podría ser adecuado para la tarea o cómo comenzar? ¿Usted podría servir como caja de resonancia si esa persona asume el proyecto?

  • Cuide su lenguaje corporal. Trate de mantener su voz equilibrada y estable, y no se inquiete. Si usted se disculpa en exceso o se muestra indeciso, alentará en su colega la esperanza de que puede hacerlo cambiar de opinión. Sea firme, pero amable.

Ya sea que se trate de una solicitud cuyo rechazo requiere que usted acumule valor o que usted haya caído en la trampa de decir sí demasiado a menudo, ayuda el ensayar lo que va decir. Piense en cómo expresará empatía, explicará sus razones y se mantendrá firme. Usted también puede escribir lo que quiere decir y practicarlo. Considere prepararse para diferentes escenarios: ¿qué pasa si la persona revira o pide una versión distinta de la misma solicitud?

Todo esto puede ser más complicado si usted tiene que decirle no a su jefe. Algunas veces tendrá que educarlo respecto a lo que implicaría decir que sí. ¿Se atrasará alguna otra tarea? ¿Deberá contratar a alguien para que maneje otro proyecto? Lo mejor es revisar sus prioridades junto con su jefe. Idealmente, podrá ayudarlo a hacer las compensaciones necesarias.

Decir no es más fácil para algunas personas que para otras, pero piense acerca de ello de este modo: decir no ahora es mucho más fácil que explicar más tarde por qué quedó mal.

“El “no” será mucho más fácil de aceptar si usted explica por qué no puede ayudar con la solicitud. Sin importar cuál sea su razón, sea honesto y directo”.

“Piense en cómo expresará empatía, explicará sus razones y se mantendrá firme”.

“Todo esto puede ser más complicado si usted tiene que decirle no a su jefe. Algunas veces tendrá que educarlo respecto a lo que implicaría decir que sí”.

¿Cómo se puede hacer espacio para atender las tareas propias y el apoyo que nos piden algunos colegas? Aquí es donde una habilidad importante entra en juego: decir que no. He aquí algunas estrategias para rechazar la invitación de un colega:

  • Evite una reacción sobre la marcha: Cuidadosamente sopese los costos -no sólo su tiempo y esfuerzo, sino también el costo de oportunidad.
  • Recuerde que le está diciendo “no” a la solicitud, no a la persona: Haga que esto quede claro al expresar respeto por su colega o simplemente al ser cortés. Reconozca el impacto que tiene su negativa.
  • Cuide su lenguaje corporal. Trate de mantener su voz equilibrada y estable, y no se inquiete. Si usted se disculpa en exceso o se muestra indeciso, alentará en su colega la esperanza de que puede hacerlo cambiar de opinión. Sea firme, pero amable.

Decir no es más fácil para algunas personas que para otras, pero piense acerca de ello de este modo: decir no ahora es mucho más fácil que explicar más tarde por qué quedó mal.

© 2015Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

The Best Advice for Saying No to More Work

In January, like many professionals, I reflected on what I wanted to accomplish in 2017. I tried to keep my list of goals short and focused, but I went into the year with a lot on my plate. How am I going to make room to take on these new things? That’s where an important skill comes in: saying no.

Here are some strategies for turning down a colleague:

— Avoid a knee-jerk reaction. If you’re already working at maximum capacity, you might be tempted to reject any requests. But for your own sake, it’s helpful to think through each one. Carefully weigh the costs — not just your time and effort, but the opportunity cost as well. Compare the request to your priorities to help make a sound decision and develop a rationale for why you’re saying no.

— Remember that you’re saying no to the request, not the person. Make this clear by expressing your respect for your colleague or simply by being polite. Acknowledge the impact your “no” has. Have empathy for the situation she’s in.

— The “no” will be much easier to take if you explain why you can’t help with the request. Whatever the reason, be honest and straightforward. If you want to maintain a positive relationship with the person, you can also offer a small way to help without taking on the full project. Can you help her think through who else would be up to the task or how to start it? Might you serve as a sounding board if she takes on the project?

— Watch your body language. Try to keep your voice even and steady, and don’t fidget. If you’re overly apologetic or wishy-washy, you risk giving your colleague false hope that she can change your mind. Be firm, but kind.

— Whether there’s a request that requires you to build up the courage to reject it or you’ve fallen into the trap of saying yes too often, it helps to rehearse what you will say. Think through how you’ll express empathy, explain your rationale and stay firm. You can also write down what you want to say and practice it. Consider preparing for different scenarios: What if the person pushes back or asks for a different version of the request?

— All of this can be more complicated if you have to say no to your boss. Sometimes you’ll have to educate her on what saying yes would mean. Will a different task be delayed? Will you have to hire a contractor to handle another project? It’s best to go over your priorities with her. Ideally, she can help you make the necessary trade-offs.

Saying no is easier for some people than for others, but think about it this way: Saying no now is far easier than explaining later why you dropped the ball.

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