Claves para dar un discurso improvisado sin aterrorizarse

texto alt

U na de las necesidades clave en los negocios es la habilidad de hablar improvisadamente. Aquí encontrará algunos tips para ayudarlo a enfrentar esta situación.


TIEMPO DE LECTURA

texto alt

¿Cómo se calcula?

Descargar Contenido

Si es verdad que muchas personas le temen a hablar en público más que a la muerte, es igualmente cierto que los empresarios están condenados a mil pequeñas muertes en presentaciones para clientes, en salas de juntas y en escenarios. Y esta muerte se puede volver lenta y tortuosa cuando a usted se le pide hablar inesperadamente, con poco o ningún tiempo para preparase

Una de las necesidades clave en los negocios es la habilidad de hablar improvisadamente. Ya sea al dar un inesperado “mensaje de elevador” a un inversionista potencial o recibir de último minuto la invitación de hablar a un equipo de ventas durante la comida; las demandas para que una persona dentro del mundo de los negocios hable con preparación limitada son diversas, interminables y –para muchos- aterrorizantes.

Me volví más confortable en estas situaciones a través de una de mis principales actividades en la Universidad, la oratoria competitiva llamada “forensics” (del latín “forensis,” que significa “en espacio abierto, público). En forensics, una de mis categorías favoritas era “preparación limitada” en la cual se nos daba de entre 1 a 30 minutos para preparar un discurso de 5 a 7 minutos de duración. Las lecciones aprendidas en esos eventos de preparación limitada me han rendido grandes ganancias para mi trabajo en los negocios

He aquí algunos tips que aprendí en el camino:

  • Defina una estructura: los peores y más estresantes discursos de negocios son aquellos que divagan sin propósito. En forensics evitábamos esta situación al esbozar rápidamente en una tarjeta la estructura para respaldar nuestro argumento principal –comúnmente una introducción, dos o tres puntos de apoyo y una conclusión. Con estos en papel, era fácil llenar losdetalles con historias, ejemplos y estadísticas.
  • Ponga la conclusión primero: Cualquier presentación debería tener una tesis clara que se mencione desde el principio, de modo que la audiencia pueda seguir e interpretar fácilmente los comentarios que continúen. No puedo decirle cuantas veces he visto que los expositores de negocios divagan en su discurso, mientras las personas se preguntan hasta el mismo final acerca del punto de los comentarios. Dar un buen discurso de negocios no es como contar un buen chiste, no guarde el remate para el final.
  • Recuerde a su audiencia: Enlace la ciudad en la que se encuentra dentro de su introducción. Señale semejanzas entre la organización a la que se dirige y alguna de las historias que cuenta. Mencione a alguien por su nombre, conectándolo a los comentarios que usted está ofreciendo. Estos son gestos pequeños, pero hacen que sus palabras sean más personalizadas y relevantes.
  • Memorice lo que va a decir, no cómo hacerlo: si usted pasa el tiempo practicando como decir algo a la perfección, se tropezará en el fraseo y se olvidará de todos los detalles que pueden darle vida. O, peor, leerá esclavizadamente un documento o una presentación de PowerPoint, en lugar de llegar fluidamente a los puntos álgidos con su audiencia. Si conoce el tema, las palabras fluirán
  • Manténgalo breve: Aunque pareciera que el desafío de hablar con preparación limitada consistiría en encontrar lo suficiente que decir, lo opuesto suele ser verdad. Cuando nos faltan las palabras, muchos de nosotros subestimamos el tiempo que necesitamos –apretando tantas historias y puntos que nos excedemos del tiempo y diluimos nuestro mensaje. Nadie apreciará su ahorro de las palabras más que sus oyentes, así que, en caso de duda, hable menos.

“Las demandas para que una persona dentro del mundo de los negocios hable con preparación limitada son diversas, interminables y –para muchos- aterrorizantes”.

Dar un buen discurso de negocios no es como contar un buen chiste, no guarde el remate para el final”.

“Nadie apreciará su ahorro de las palabras más que sus oyentes, así que, en caso de duda, hable menos”.

Una de las necesidades clave en los negocios es la habilidad de hablar improvisadamente. Las demandas para que una persona dentro del mundo de los negocios hable con preparación limitada son diversas, interminables y –para muchos- aterrorizantes.

He aquí algunos tips:

  • Defina una estructura.
  • Ponga la conclusión primero.
  • Recuerde a su audiencia.
  • Memorice lo que va a decir, no cómo hacerlo.
  • Manténgalo breve.

© 2017Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Off-the-Cuff Speaking Doesn’t Have to Be Terrifying

If it’s true that many people fear public speaking more than death, it’s equally true that businesspeople are condemned to 1,000 small deaths in client pitches, in boardrooms and on stage. And that death can turn slow and torturous when you are asked to speak unexpectedly with little or no time to prepare.

One of the key demands of business is the ability to speak extemporaneously. Whether giving an unexpected “elevator pitch” to a potential investor or being asked at the last minute to offer remarks to a sales team over dinner, the demands for a business person to speak with limited preparation are diverse, endless and – to many – terrifying.

I became more comfortable with these situations through one of my primary activities in college, competitive public speaking called “forensics” (from the Latin “forensis,” which means “in an open court, public”). In forensics, one of my favorite categories was “limited preparation” in which we were given between 1 and 30 minutes to prepare a 5-7 minute speech. The lessons learned in those limited preparation events have paid huge dividends to my work in business.

Here are a few of the tips I picked up along the way:

+ Define a structure: The worst and most stressful business speeches are those that ramble on without purpose. In forensics we’d tackle this issue by quickly drafting a structure on a notecard to support our main point – often an introduction, two or three supporting points and a conclusion. With these on paper, it was easy to fill in the details with stories, examples and statistics.

+ Put the punchline first: Any presentation should have a clear thesis stated up front so that listeners can easily follow and interpret the comments that follow. I can’t tell you how many times I’ve seen business presenters ramble through a speech with the audience wondering to the very end about the point of the comments. Giving a good business speech is not like telling a good joke. Don’t save the punchline for the end.

+ Remember your audience: Tie the city in which you are speaking into your introduction. Draw parallels between the organization you’re addressing and one of the stories you tell. Mention someone by name, connecting them to the comments you’re offering. These are small gestures, but they make your remarks more tailored and relevant.

+ Memorize what to say, not how to say it: If you spend your time practicing how to say something perfectly, you’ll stumble through phrasings, and you’ll forget all the details that can make them come alive. Or worse, you’ll slavishly read from a PowerPoint or document rather than hitting the high points fluidly with your audience. If you know your topic, the words will come.

+ Keep it short: While it seems like the challenge of speaking with limited preparation would be finding enough to say, the opposite is often true. When at a loss for words, many of us underestimate the time we need – cramming in so many stories and points that we run well over our time and dilute our message. No one will appreciate your economy of words more than your listeners, so when in doubt, say less.

(John Coleman is a co-author of “Passion & Purpose: Stories from the Best and Brightest Young Business Leaders.”)

© 2014 Harvard Business School Publishing Corp.

¿Qué te ha parecido?

Si encontró algún error gramatical en este artículo, por favor notifíquelo a nuestros editores seleccionando el texto y presionando:“Ctrl + Enter”.

Comments are closed.