Cuando sienta que está aislado en el trabajo, piense en el dinero

El ostracismo social en el trabajo puede tomar muchas formas, incluyendo que los empleados sean ignorados por sus compañeros en reuniones o aislados por un supervisor que no escucha a sus preocupaciones.

TIEMPO DE LECTURA

texto alt

¿Cómo se calcula?

You must be logged into the site to download the file.

El dinero suele asociarse con tendencias poco éticas, anhelos egoístas y un espíritu competitivo en lugar de comunal. Las investigaciones incluso han mostrado que aquellos que piensan en dinero tienen problemas para comprender los puntos de vista de los otros. Sin embargo, también hay investigaciones que sugieren que el dinero puede llevarnos a comportarnos en forma más positiva -incluso si sólo estamos pensando acerca del efectivo.

Condujimos una serie de estudios basados en encuestas, para descubrir cómo el mero pensamiento acerca de dinero influía en un problema generalizado de los lugares de trabajo: el ostracismo.

El ostracismo social en el trabajo puede tomar muchas formas, incluyendo que los empleados sean ignorados por sus compañeros en reuniones o aislados por un supervisor que no escucha a sus preocupaciones. Es una desafortunada verdad que dicho ostracismo sucede regularmente en la mayoría de las compañías. No es de sorprender que la investigación organizacional descubrió que los empleados que lo sufren se sienten insatisfechos con sus trabajos, muestran un bajo nivel de compromiso con la organización y retraen los comportamientos de apoyo pro-sociales.

Queríamos obtener una comprensión más profunda de los factores organizacionales que pudieran ayudar a los individuos que sufren ostracismo a recuperar su ajustamiento social y su pro sociabilidad en el trabajo. Ya que una de las principales razones por las que trabajamos es para obtener el frío y duro efectivo -y por lo tanto se ha demostrado que el dinero mitiga los efectos del ostracismo en investigaciones previas- queríamos ver si ayudaría a recuperarse a las personas excluidas en un contexto laboral.

Específicamente, en encuestas realizadas en línea con cerca de 100 adultos que trabajan, primero le pedimos a los individuos que calificaran los niveles de ostracismo que experimentan en el trabajo (los participantes se encontraban en los Estados Unidos y están empleados a lo largo de una variedad de industrias, que incluye las finanzas, las ventas, la tecnología y los servicios médicos). Después, los participantes iniciaron una descripción de tareas. A una mitad aleatoria se le pidió que describiera algo relacionado con dinero (“enlistar tres pensamientos sobre el efectivo,” por ejemplo) o un objeto neutral en cuanto al dinero (como “enlista tres pensamientos acerca de una botella”). A continuación les preguntamos sobre sus intenciones de participar en comportamientos pro sociales en el trabajo. Los ejemplos incluyeron: escuchar compasivamente cuando un compañero de trabajo tiene un problema laboral; iniciar mejores formas de hacer sus principales tareas o proponer nuevas formas de incrementar la eficiencia dentro de la organización.

Descubrimos que las personas que sintieron mayor ostracismo tenían menos probabilidades de contar con cualquier intención pro-social cuando les pedimos que describieran una botella. Los resultados de este grupo de control son consistentes con los de investigaciones previas respecto a que el ostracismo disminuye las tendencias pro-sociales hacia los demás. Sin embargo, en el caso de los participantes a los que se les recordó acerca del dinero, la relación negativa entre el ostracismo y las intenciones pro-sociales era más débil o hasta eliminada -incluso sin referencia a una compensación financiera concreta.

¿Por qué sucede esto? Desde un punto de vista de la sobrevivencia, el dinero ofrece un mayor control respecto a las circunstancias físicas y sociales de la persona. Las investigaciones psicológicas encontraron que los recordatorios situacionales o pensamientos simples acerca del dinero pueden ofrecer un sentido de fortaleza, haciendo que las personas se sientan capaces de sobrellevar las dificultades, incluyendo (el dolor de) el rechazo social.

Nuestra investigación, enfocada en el contexto laboral, descubrió que los simples pensamientos sobre dinero pueden reforzar la percepción de pertenencia en los empleados que sufren ostracismo dentro de la organización. Dichas percepciones llevan a los empleados que sufren el ostracismo a mantener, en lugar de retraer, sus tendencias pro-sociales en el trabajo. Nuestro estudio muestra que los recordatorios de dinero pueden tener consecuencias positivas en el comportamiento de los individuos relegados, las cuales no se limitan al estrés psicológico. Pueden incluso promover comportamientos pro-sociales en las organizaciones laborales. Algo muy interesante: no se requiere de un bono en efectivo. Simplemente al pensar en dinero será suficiente.

“Hay investigaciones que sugieren que el dinero puede llevarnos a comportarnos en forma más positiva -incluso si sólo estamos pensando acerca del efectivo”.

“Los empleados que lo sufren se sienten insatisfechos con sus trabajos, muestran un bajo nivel de compromiso con la organización y retraen los comportamientos de apoyo pro-sociales”.

“Los recordatorios de dinero pueden tener consecuencias positivas en el comportamiento de los individuos relegados, las cuales no se limitan al estrés psicológico”.

Desde un punto de vista de la sobrevivencia, el dinero ofrece un mayor control respecto a las circunstancias físicas y sociales de la persona. Las investigaciones psicológicas encontraron que los recordatorios situacionales o pensamientos simples acerca del dinero pueden ofrecer un sentido de fortaleza, haciendo que las personas se sientan capaces de sobrellevar las dificultades, incluyendo (el dolor de) el rechazo social.

Nuestra investigación, enfocada en el contexto laboral, descubrió que los simples pensamientos sobre dinero pueden reforzar la percepción de pertenencia en los empleados que sufren ostracismo dentro de la organización. Dichas percepciones llevan a los empleados que sufren el ostracismo a mantener, en lugar de retraer, sus tendencias pro-sociales en el trabajo. Nuestro estudio muestra que los recordatorios de dinero pueden tener consecuencias positivas en el comportamiento de los individuos relegados, las cuales no se limitan al estrés psicológico. Pueden incluso promover comportamientos pro-sociales en las organizaciones laborales. Algo muy interesante: no se requiere de un bono en efectivo. Simplemente al pensar en dinero será suficiente.

© 2015Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Feel Left Out at Work? Then Think About Money.

Money is often associated with unethical tendencies, selfish strivings and a competitive rather than communal spirit. Research has even shown that those with money on their mind have trouble understanding others’ points of view. But there’s also a body of research that suggests money can lead us to behave in more positive ways – even if we’re just thinking about cash.

We conducted a series of survey-based studies to figure out how the mere thought of money affected a pervasive workplace problem: ostracism.

Social ostracism at work can take many forms, including employees finding themselves ignored by teammates in meetings, or alienated by a supervisor who doesn’t listen to their concerns. It’s an unfortunate truth that such ostracism happens regularly in most companies. Unsurprisingly, organizational research finds that ostracized employees feel dissatisfied with their jobs, show low commitment to the organization and withdraw prosocial helping behaviors.

We wanted to gain a deeper understanding of the organizational factors that could help ostracized individuals recover their social adjustment and prosociality at work. Since one of the main reasons we work is to procure cold, hard cash – and since money has been shown to mitigate the effects of ostracism in previous research – we wanted to see if it would help ostracized people recover in a work context.

Specifically, in surveys conducted online of roughly 100 working adults, we first asked individuals to rate their levels of experienced ostracism at work. (Participants were based in the U.S. and employed across a variety of industries including financial, retail, technology and health care.) Then participants engaged in a description task. A random half were asked to describe money (“list three thoughts about cash,” for instance) or a money-neutral object (such as “list three thoughts about a bottle”). Then we asked their intentions to engage in prosocial behaviors at work. Examples included: Lend a compassionate ear when a co-worker has a work problem; initiate better ways of doing your core tasks; or come up with ways of increasing efficiency within the organization.

We found that the people who felt more ostracism were less likely to have any prosocial intentions when we asked them to describe a bottle. The results of this control group are consistent with the results of prior research that ostracism undermines prosocial tendencies toward others. But for the participants who were reminded of money, the negative relationship between ostracism and prosocial intentions was weaker or even eliminated — even without reference to any actual financial compensation.

Why is this? From a survival point of view, money provides greater control over one’s physical and social circumstances. Psychological research found that situational reminders or simple thoughts of money can provide a sense of strength, making people feel able to withstand difficulties, including (the pain of) social rejection.

Our research, focused on the workplace context, finds that simple thoughts of money can reinforce ostracized employees’ perceived belonging in the organization. Such perceptions lead ostracized employees to maintain, rather than withdraw, their prosocial tendencies at work.

Our study shows that reminders of money can have positive behavioral consequences for ostracized individuals, not limited to buffering psychological distress. It can actually promote prosocial behaviors in work organizations. And very interestingly, it does not require a cash bonus. Simply thinking of money will do.

¿Qué te ha parecido?

Si encontró algún error gramatical en este artículo, por favor notifíquelo a nuestros editores seleccionando el texto y presionando:“Ctrl + Enter”.