Engáñese para romper un mal hábito

texto alt

El camino para dominar un mal hábito es tomar el control de las incesantes fuentes de influencia, esencialmente manipulándose a sí mismos para ver la situación de forma diferente. He aquí algunas tácticas comunes para cambiar haciéndose trampa.


Este artículo le será útil para:

TIEMPO DE LECTURA

texto alt

¿Cómo se calcula?

You must be logged into the site to download the file.

Afrontémoslo — todos tenemos un hábito que limita nuestras carreras. Ya sea que se trate de débiles habilidades interpersonales, de una tendencia a aplazar o de una habilidad técnica buena pero no grandiosa, uno de los mayores impedimentos en nuestra movilidad ascendente es un hábito que luchamos para cambiar.

Hace algunos años, mis colegas y yo estudiamos a 5,000 personas que habían tratado de cambiar un tenaz hábito que limitaba sus carreras. Menos del 10% tuvieron éxito creando un cambio profundo y duradero.

Conforme revisamos lo que separó a los pocos exitosos del resto, encontramos ellos llegaron a darse cuenta de que la mejor forma de manejar su comportamiento era tomar el control de las cosas que los controlaban.

Somos profundamente moldeados por fuerzas externas que nos manipulan, distraen, excitan e impiden. Aquellos en nuestro estudio que resultaron los mejores para cambiar su comportamiento fueron quienes aceptaron este hecho y lo hicieron trabajar a su favor. Su camino para dominar el comportamiento fue tomar el control de esas incesantes fuentes de influencia, esencialmente manipulándose a sí mismos para ver la situación de forma diferente.

He aquí algunas tácticas comunes para cambiar haciéndose trampa:

  1. Manipule la distancia. Somos especialmente ingenuos acerca del grado al que nuestro entorno físico moldea nuestras elecciones. Usted puede usar este hecho para engañarse hacia el cambio al manipular la distancia: ponga las cosas malas lejos, traiga cerca las buenas y su comportamiento cambiará. Por ejemplo, si usted está tratando de superar los aplazamientos, no se siente en lugares que ofrezcan distracciones atractivas.
  2. Cambie de amigos. No puede votar respecto a si las personas con las que se asocia influirán en usted. Ellas determinan la forma en la que piensa, siente y se viste, influyendo en que usted quiere, come, estudia, odia, e incluso en el cómo vota. Por eso, pase menos tiempo con personas que refuerzan un mal comportamiento y más tiempo con personas que respaldan uno bueno.
  3. Agéndese a usted mismo. Programe estándares en su vida. No diga simplemente “quiero practicar mi presentación antes del análisis trimestral.” En lugar de ello, agente tiempo de práctica en su calendario. Tendrá muchas más probabilidades de pasar la hora practicando si la convierte en el plan estándar.
  4. Entrénese a usted mismo. Estamos menos motivados cuando nos sentimos menos competentes. Cuando trate de cambiar su comportamiento, no trate simplemente de mentalizarse para hacerlo; en lugar de ello, instrúyase en este cambio. Cree oportunidades estructuradas de práctica para incrementar su competencia, y su motivación le seguirá.
  5. Cambie su encuadre. Es sorprendentemente fácil manipularse a usted mismo simplemente al encuadrar las cosas de forma diferente. Las personas que cambiaron exitosamente en nuestro estudio usaron frases que reforzaron su motivación, al encuadrar la decisión de una forma que conectaba con metas o valores personales. Por ejemplo, si usted se da cuenta de que se resiste a una conversación incómoda pero necesaria, probablemente está enfocando de una forma que refuerce su resistencia — por ejemplo, “tengo que lidiar con este desastre.” Cambie el enfoque al preguntar “¿por qué quiero tener esta conversación?”

“La mejor forma de manejar su comportamiento era tomar el control de las cosas que los controlaban”.

“Somos especialmente ingenuos acerca del grado al que nuestro entorno físico moldea nuestras elecciones”.

“Las personas que cambiaron exitosamente en nuestro estudio usaron frases que reforzaron su motivación, al encuadrar la decisión de una forma que conectaba con metas o valores personales”.

El camino para dominar un mal hábito es tomar el control de las incesantes fuentes de influencia, esencialmente manipulándose a sí mismos para ver la situación de forma diferente. He aquí algunas tácticas comunes para cambiar haciéndose trampa:

  • Manipule la distancia: Usted puede usar este hecho para engañarse hacia el cambio al manipular la distancia: ponga las cosas malas lejos, traiga cerca las buenas y su comportamiento cambiará.
  • Cambie de amigos: Pase menos tiempo con personas que refuerzan un mal comportamiento y más tiempo con personas que respaldan uno bueno.
  • Agéndese a usted mismo. Programe estándares en su vida.
  • Entrénese a usted mismo: Cuando trate de cambiar su comportamiento, no trate simplemente de mentalizarse para hacerlo; en lugar de ello, instrúyase en este cambio. Cree oportunidades estructuradas de práctica para incrementar su competencia, y su motivación le seguirá.
  • Cambie su encuadre: Es sorprendentemente fácil manipularse a usted mismo simplemente al encuadrar las cosas de forma diferente.

© 2015Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Trick Yourself Into Breaking a Bad Habit

Let’s face it — we all have a career-limiting habit. Whether it’s weak interpersonal skills, a tendency to procrastinate or good-but-not-great technical prowess, one of the biggest impediments to our upward mobility is a habit we struggle to change.

A few years back, my colleagues and I studied 5,000 people who had attempted to change a stubborn career-limiting habit. Fewer than 10% succeeded at creating deep and lasting change.

As we reviewed what separated the successful few from the rest, we found that the insightful self-changers came to realize that the best way to control their behavior was to take control of the things that control them.

We are profoundly shaped by outside forces that manipulate, distract, arouse and impede us. Those in our study who were best at changing their behavior were the ones who bowed to this fact and made it work in their favor. Their path to controlling their behavior was to take control of those relentless sources of influence, essentially manipulating themselves into seeing a situation differently.

Here are some common tactics for tricking yourself into changing:

1. Manipulate distance. We are especially naive about the degree to which our physical surroundings shape our choices. You can use this fact to trick yourself into changing by manipulating distance: Put bad things far away and bring good things close, and your behavior will change. For example, if you are trying to overcome procrastination, don’t sit in places that offer attractive distractions.

2. Change your friends. You don’t get to vote on whether the people you associate with shape you. They determine the way you think, feel and dress, and they influence what you purchase, eat, study, hate and even how you vote. So spend less time with people who reinforce a bad behavior, and spend more time with people who support a good behavior.

3. Schedule yourself. Program defaults into your life. Don’t simply say, “I want to practice my presentation before the quarterly review.” Instead, schedule practice time on your calendar. You are far more likely to spend the hour rehearsing if you make it the default plan.

4. Train yourself. We are less motivated when we feel less competent. When attempting to change your behavior, don’t simply try to psyche yourself into changing; rather, coach yourself into it. Create structured practice opportunities to increase your competence and your motivation will follow suit.

5. Change your frame. It is surprisingly easy to manipulate yourself by simply framing choices differently. Successful changers in our study used phrases that bolstered their motivation by framing the decision in a way that connected to personal values or goals. For example, if you notice yourself resisting an uncomfortable but necessary conversation, it’s likely that you’re framing it in a way that reinforces your resistance — for example, “I’ve got to go deal with this mess.” Change the frame by asking “Why do I want to have this conversation?”

¿Qué te ha parecido?

Si encontró algún error gramatical en este artículo, por favor notifíquelo a nuestros editores seleccionando el texto y presionando:“Ctrl + Enter”.

print

Comments are closed.