Investigación: Mantener el trabajo y la vida separados representa más problemas que beneficios

texto alt

Nuevas investigaciones sugieren que mantener distinciones estrictas entre los roles laborales y hogareños podría estar exacerbando nuestros sentimientos de estrés. Veamos una propuesta para mejorar esta área.

TIEMPO DE LECTURA

texto alt

¿Cómo se calcula?

Descarga este Artículo

Muchos ejecutivos y empleados luchan por (y batallan con) el equilibrio entre vida y trabajo. Encontrar el tiempo suficiente a lo largo de la semana para obtener experiencias hogareñas significativas y completar asignaciones laborales de alta prioridad parece dejar ambos espacios agotados. Para tratar de manejar esta fuente de estrés, muchos intentamos imponer mejores fronteras sobre nosotros y nuestro tiempo: definimos reglas estrictas acerca de cuándo revisaremos el correo electrónico y cuándo no, a dónde sí llevaremos nuestros teléfonos móviles y qué tan a menudo podremos traer trabajo a casa.

Sin embargo, nuevas investigaciones sugieren que mantener distinciones estrictas entre los roles laborales y hogareños podría estar exacerbando nuestros sentimientos de estrés. En lugar de dejar el trabajo en la oficina y la casa en la puerta, integrar ambos podría ser una mejor estrategia para el bienestar y el desempeño.

Esto puede explicarse través de un concepto al que los psicólogos llaman “transición cognitiva de roles”. Cuando está activamente integrado en un rol, pero tiene pensamientos o sentimientos relacionados con otro, está experimentando una transición cognitiva de roles. Muchas veces esas transiciones son fáciles y breves (como recordar el cumpleaños de alguno de los padres durante una noche de convivencia con amigos), pero entre más separados estén los roles de su vida, mayor será la transición.

En el lugar de trabajo, esas transiciones de rol pueden ser una fuente de estrés. Cuando un pensamiento relacionado con casa se escabulle en su mente mientras se encuentra en la oficina, experimenta una transición cognitiva del rol laboral al rol hogareño. Incluso si la transición es breve, puede agotar la energía y enfoque necesarios para desempeñarse en el trabajo. Lo mismo sucede en casa: usted podría estar cenando con su pareja, y de repente un pensamiento relacionado con el trabajo cruza su mente. Tiene que hacer un esfuerzo para expulsarlo otra vez.

Debido a que estas transiciones cognitivas requieren esfuerzo, la mayoría de los consejos previos respecto a cómo administrarlas han sugerido que se minimicen a través de fronteras disciplinadas. Ahora, investigadores de Ball State University y de Saint Louis University han descubierto que lo opuesto podría ser verdad -integrar el trabajo y la vida podría equiparnos de mejor forma para manejar las transiciones cognitivas y limitar el desgaste de nuestros recursos cognitivos.

Los investigadores encontraron que las personas con fronteras menos definidas entre la casa y el trabajo sí experimentaron más transiciones cognitivas de rol, pero también quedaron menos agotadas por ellas. Más aún, cuando las personas trataron de mantener separados el trabajo y la vida casera, sus transiciones cognitivas del rol tuvieron más probabilidades de requerir mayor esfuerzo y por lo tanto afectar su desempeño.

Para las compañías, los hallazgos implican beneficios adicionales de acuerdos laborales flexibles como el “tiempo flexible” o permitirles a los empleados trabajar desde casa. Para los individuos, el estudio no sólo implica el permiso de permitir que su mente divague en el trabajo (o en casa), sino quizá puede ofrecerle un poco de perdón: dejar que su vida personal se entrometa en su trabajo podría volverlo más productivo en el largo plazo.

“Los investigadores encontraron que las personas con fronteras menos definidas, sí experimentaron más transiciones cognitivas de rol, pero también quedaron menos agotadas por ellas”.

“Para las compañías, los hallazgos implican beneficios adicionales de acuerdos laborales flexibles como el “tiempo flexible” o permitirles a los empleados trabajar desde casa”.

“Dejar que su vida personal se entrometa en su trabajo podría volverlo más productivo en el largo plazo”.

Nuevas investigaciones sugieren que mantener distinciones estrictas entre los roles laborales y hogareños podría estar exacerbando nuestros sentimientos de estrés. En lugar de dejar el trabajo en la oficina y la casa en la puerta, integrar ambos podría ser una mejor estrategia para el bienestar y el desempeño.

Esto puede explicarse través de un concepto al que los psicólogos llaman “transición cognitiva de roles”. Cuando está activamente integrado en un rol, pero tiene pensamientos o sentimientos relacionados con otro, está experimentando una transición cognitiva de roles. Muchas veces esas transiciones son fáciles y breves, pero entre más separados estén los roles de su vida, mayor será la transición.

En el lugar de trabajo, esas transiciones de rol pueden ser una fuente de estrés. Debido a que estas transiciones cognitivas requieren esfuerzo, la mayoría de los consejos previos respecto a cómo administrarlas han sugerido que se minimicen a través de fronteras disciplinadas.

Los investigadores encontraron que las personas con fronteras menos definidas entre la casa y el trabajo sí experimentaron más transiciones cognitivas de rol, pero también quedaron menos agotadas por ellas.

© 2017Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

También le puede interesar:

https://dirigehoy.info/1_minute_tips/desarrollo-profesional/si-eres-el-favorito-del-jefe-no-andes-alardeando-al-respecto/

https://dirigehoy.info/s_premium/premium/e-books/e-book-los-10-articulos-esenciales-para-elaborar-presentaciones-exitosas/

https://dirigehoy.info/s_premium/premium/herramientas/kit-herramientas-para-un-coaching-efectivo/

Research: Keeping Work and Life Separate Is More Trouble than It’s Worth

Many executives and employees strive for (and struggle with) work-life balance. Finding enough time in the week both to carve out meaningful home experiences and to complete high-priority work assignments seems to leave both domains depleted. To try to manage this source of stress, many of us try to impose better boundaries on ourselves and our time: We set up strict rules about when we will and won’t check work email, where we do and don’t bring our mobile phones, and how often we can and can’t bring work home with us.

But new research suggests that maintaining strict distinctions between work roles and home roles might actually be exacerbating our feelings of stress. Instead of leaving work at the office and home at the door, integrating both might be a better strategy for well-being and performance.

This can be explained by a concept psychologists call a “cognitive role transition.” When you’re actively engaged in one role but experience thoughts or feelings related to a different role, you’re experiencing a cognitive role transition. Often these transition are easy and fleeting (such as remembering a parent’s birthday during a night out with friends), but the more separate the roles in your life, the bigger the transition.

In the workplace, these role transitions can be a source of stress. When a home-related thought creeps into your mind while you’re at the office, you experience a cognitive transition from the work role to the home role. Even if the transition is brief, it can deplete the energy and focus needed to perform at work. The same is true at home: You might be having dinner with our spouse, and suddenly a work-related thought flashes through your mind. You have to make an effort to push it back out again.

Because these cognitive transitions require effort, most previous advice on managing them has suggested minimizing them through disciplined boundaries. Researchers from Ball State University and Saint Louis University have now found that the opposite might be true — integrating work and life might better equip us to handle cognitive transitions while limiting the drain on our cognitive resources.

The researchers found that people with looser boundaries between home and work did experience more cognitive role transitions, but they were also less depleted by them. Moreover, when people tried to keep work and home life separate, their cognitive role transitions were more likely to take more effort and thus hurt their performance.

For companies, the findings imply additional benefits for flexible work arrangements such as “flex time” or allowing employees to work from home. For individuals, the study not only gives permission to let your mind wander at work (or at home), but maybe it can offer you a bit of forgiveness: Letting your personal life intrude on your work might make you more productive in the long run.

¿Qué te ha parecido?

Si encontró algún error gramatical en este artículo, por favor notifíquelo a nuestros editores seleccionando el texto y presionando:“Ctrl + Enter”.

Comments are closed.