Luchando con los síntomas físicos del estrés

En el cuerpo, todo estrés lleva a una cosa: inflamación. Es la respuesta inmune del cuerpo a cualquier toxina o herida. Sin embargo, cuando la vida se sale de control, esos cuerpos activan genes que también pueden causar inflamación crónica. En este artículo le presentamos dónde comenzar a trabajar con el estrés.


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Steve debería estar celebrando. Siendo un emprendedor de 30 y tantos años en el área de la bahía de San Francisco, acababa de cerrar una multimillonaria ronda de financiamiento para su empresa emergente.

En lugar de ello se encontró en la oficina de su doctor -con sobrepeso de 25 libras, físicamente exhausto, falto de sueño y diagnosticado con diabetes tipo dos. Estas noticias sólo agravaron la ansiedad y la desconexión que había estado sintiendo durante meses. Steve estaba agotado. Se le llama agotamiento por la buena razón -a nivel celular nuestros cuerpos están inflamados. Esta elección crónica es una respuesta directa a nuestras culturas laborales de estar “siempre conectados.”

Nuestro sistema de respuesta al estrés evolucionó para protegernos del peligro, pero no puede diferenciar entre un tigre dientes de sable y un correo electrónico hostil. Cada vez que una de nuestras necesidades primarias de sobrevivencia -seguridad, recompensa y conexión- no se cumplen, la respuesta de huir o pelear entra en acción.

En el cuerpo, todo estrés lleva a una cosa: inflamación. Es la respuesta inmune del cuerpo a cualquier toxina o herida. Sin embargo, cuando la vida se sale de control, esos cuerpos activan genes que también pueden causar inflamación crónica, la raíz de los padecimientos relacionados con el estilo de vida como la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardíacas, el cáncer, la depresión y la ansiedad.

La epigenética es el estudio de la influencia de nuestro entorno sobre la expresión de los genes. En cualquier momento, un gen -como el asociado con inflamación- podría estar activo y “encendido” o inactivo y “apagado.” Nuestro estilo de vida -lo que comemos, cómo nos movemos, que tanto dormimos, y qué tanta plenitud de conciencia tenemos- actúan como un poderoso atenuante.

La resiliencia es nuestra habilidad de adaptarnos exitosamente frente al estrés y la adversidad. La esencia misma de la epigenética es la adaptabilidad -nuestro ADN no cambia, pero su expresión es dinámica y maleable. De hecho, hasta el 80 o 90% de las enfermedades crónicas son completamente prevenibles y algunas veces reversibles si hacemos elecciones conscientes de estilo de vida.

¿Dónde comenzar?

  1. Elija un hábito, y que se mantenga. Un hábito clave es aquel que suele detonar otros buenos cambios, porque altera la forma en que se ve a sí mismo. ¿Cuáles son sus valores centrales? ¿Qué hábito de estilo de vida le ayudará a encarnar esos valores y convertirse en la clase de persona que quiere ser?
  2. Rodéese de personas con mentalidad semejante. Mantenerse en un nuevo hábito de estilo de vida es más fácil y divertido cuando lo hacemos con otros. Este respaldo social es un factor independiente extra que nos ayuda a tener vidas más largas y saludables.
  3. Cuando tropiece, levántese con compasión. La vida se interpondrá en el camino de su nuevo hábito. Sin embargo, hay evidencia de que tratarse asimismo como lo haría con su mejor amigo es más motivante que ser autocrítico.

Con un poco de ayuda de la epigenética, usted podría estar en camino a un estilo de vida más resiliente.

“Nuestro sistema de respuesta al estrés evolucionó para protegernos del peligro, pero no puede diferenciar entre un tigre dientes de sable y un correo electrónico hostil”.

“La resiliencia es nuestra habilidad de adaptarnos exitosamente frente al estrés y la adversidad”.

“Con un poco de ayuda de la epigenética, usted podría estar en camino a un estilo de vida más resiliente”.

En el cuerpo, todo estrés lleva a una cosa: inflamación. Es la respuesta inmune del cuerpo a cualquier toxina o herida. Sin embargo, cuando la vida se sale de control, esos cuerpos activan genes que también pueden causar inflamación crónica, la raíz de los padecimientos relacionados con el estilo de vida como la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardíacas, el cáncer, la depresión y la ansiedad.

La resiliencia es nuestra habilidad de adaptarnos exitosamente frente al estrés y la adversidad.

De hecho, hasta el 80 o 90% de las enfermedades crónicas son completamente prevenibles y algunas veces reversibles si hacemos elecciones conscientes de estilo de vida.

¿Dónde comenzar?

  1. Elija un hábito, y que se mantenga
  2. Rodéese de personas con mentalidad semejante.
  3. Cuando tropiece, levántese con compasión.

© 2017 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Battling the Physical Symptoms of Stress

Steve should’ve been celebrating. A 30-something entrepreneur in the San Francisco Bay Area, he had just closed a multimillion-dollar round of financing for his startup.

Instead, he found himself in his doctor’s office — 25 pounds overweight, physically exhausted, sleep-deprived and diagnosed with Type 2 diabetes. This news only aggravated the anxiety and disconnect he had been feeling for months. Steve was burned out. It’s called burnout for good reason — at the cellular level, our bodies are inflamed. This chronic condition is a direct response to our “always on” work cultures.

Our stress-response system evolved to protect us from danger, but it can’t tell the difference between a saber-toothed tiger in the wild and a harsh email. Each time one of our three primal survival needs — safety, reward and connection — are not met, the fight-or-flight response kicks into gear.

In the body, all stresses lead to one thing: inflammation. It’s the body’s immune response to any toxin or injury. But when life spins out of control, our bodies turn on genes that can also cause chronic inflammation, the root of lifestyle-related chronic diseases such as obesity, diabetes, heart disease, cancer, depression and anxiety.

Epigenetics is the study of the influence of our environment on gene expression. At any given moment, a gene — such as one associated with inflammation — may either be active and turned “on” or inactive and turned “off.” Our lifestyle — what we eat, how we move, how much we sleep and how mindful we are — acts like a powerful dimmer switch.

Resilience is our ability to adapt successfully in the face of stress and adversity. The very essence of epigenetics is adaptability — our DNA does not change, but its expression is dynamic and malleable. In fact, up to 80-90% of chronic disease is completely preventable and sometimes reversible if we make conscious lifestyle choices.

Where to start?

1. PICK A HABIT, AND MAKE IT STICK. A keystone habit is a change that often triggers other good changes, because it alters how you see yourself. What are your core values? What lifestyle habit will help you embody those values and become the kind of person you want to be?

2. SURROUND YOURSELF WITH LIKE-MINDED PEOPLE. Sticking to a new lifestyle habit is easier and more fun when we do it with others. This social support is a bonus independent factor helping us live longer and healthier lives.

3. WHEN YOU STUMBLE, PICK YOURSELF UP WITH COMPASSION. Life will get in the way of your new habit. But there’s evidence that treating yourself as you would your best friend is more motivating than being self-critical.

With a little help from epigenetics, you could be on your way to a more resilient lifestyle.

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