Qué hacer cuando su jefe no lo quiere

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¿Qué hacer cuando no le agrada a su jefe?
Ésta es una situación común, y hay forma de solucionar el problema. Aquí le presentamos algunas.

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La relación con su jefe es un pronosticador importante de su experiencia en el trabajo. Buenas relaciones incrementan las probabilidades de que reciba tareas interesantes, retroalimentación relevante y reconocimiento por sus contribuciones. Las malas relaciones significan, pues, justo lo contrario.

Si la relación con su jefe es espinosa, fría, distante o tensa, su trabajo –y su carrera- sufrirán sin duda alguna. Las buenas noticias son que hay pasos que usted puede tomar para cambiar la situación para mejor.

Primero, considere la razón de los sentimientos de su gerente. Para hacer esto bien, trate de ignorar el dolor emocional de sentirse rechazado y enfóquese en comprender desapasionadamente lo que está sucediendo. Antes de que siquiera llegue a la conclusión de que su jefe no lo quiere, explore la posibilidad de que esté falsamente atribuyendo, lo que es solo un comportamiento agobiado y estresado, a un desdén hacia usted en lo personal. Confíe en uno o dos compañeros de equipo para ver si ellos validan sus preocupaciones, o si quizá lo tranquilizan porque todo está bien.

Si encuentra evidencia de que hay algo extraño en su relación, busque la causa raíz. He aquí algunos motivos comunes, y las mejores formas de lidiar con ellos:

  1. Su jefe piensa que usted es incompetente. La solución de largo plazo es entregar resultados y construir una trayectoria de alta calidad en el trabajo. En el corto plazo, esté atento a cualquier señal que usted pudiera estar enviando con el mensaje de que no es capaz. Por ejemplo, haga preguntas sólo ocasionalmente. Agobiar a su jefe con preguntas podría sugerir que no sabe qué es lo que está haciendo. Una vez que tenga un sentido del camino correcto, manifieste su comprensión de la situación y la estrategia que va a seguir.
  2. Al jefe no le gusta su estilo. Es posible que usted tenga alto desempeño, pero que le desagrade al jefe porque su estilo no se alinea con el de él. En este caso, se dará cuenta de que las correcciones e indicaciones del jefe no son tanto respecto a lo que usted hace, sino al cómo lo realiza. El secreto para resolver un choque de estilos es encontrar dos o tres pequeñas cosas que usted pueda cambiar y que harán una gran diferencia.
  3. El jefe no se identifica con usted. Si siente que su jefe no puede conectar personalmente con usted, comience a formar incluso los más pequeños vínculos para acercarlos. Abra el diálogo con preguntas como: “¿Cómo ve usted esta situación?” “¿Qué experiencias ha tenido que le dan forma a su opinión en este caso?” “¿Qué no se me ha ocurrido?” Escuche y aprenda de su jefe y reflexione acerca de lo que está oyendo. También es valioso compartir su perspectiva para darle al jefe una ventana hacia el modo en que usted piensa.
  4. Su jefe es inseguro. La situación más difícil es cuando le desagrada a su jefe porque usted es exitoso, inteligente y tiene confianza, mientras que él es inseguro y se siente amenazado. Hay muy pocas formas satisfactorias para construir una relación con este tipo de jefes. Actuar cómo alguien menos capaz no es una opción viable. Pretender que usted es menos inteligente puede funcionar con su jefe, pero dañará su reputación en la organización. La táctica más exitosa suele ser darle al gerente una parte de su éxito y su confianza. Encuentre oportunidades para preguntarle cómo él afrontaría algún problema y después dele el crédito por su contribución. “Parece que la solución va a funcionar. Gracias por su percepción, me ayudó a tener más claro el tema.”

“La relación con su jefe es un pronosticador importante de su experiencia en el trabajo”.

“Explore la posibilidad de que esté falsamente atribuyendo, lo que es solo un comportamiento agobiado y estresado, a un desdén hacia usted en lo personal”.

“Escuche y aprenda de su jefe y reflexione”.

La relación con su jefe es un pronosticador importante de su experiencia en el trabajo. Las malas relaciones significan, pues, no recibir oportunidades, no reconocimiento.

Enfóquese en comprender desapasionadamente lo que está sucediendo. Explore la posibilidad de que esté falsamente atribuyendo, lo que es solo un comportamiento agobiado y estresado, a un desdén hacia usted en lo personal. Confíe en uno o dos compañeros de equipo para ver si ellos validan sus preocupaciones.

Estos son algunos motivos comunes y cómo actuar en consecuencia:

  • Su jefe piensa que usted es incompetente. La solución de largo plazo es entregar resultados y construir una trayectoria de alta calidad en el trabajo.
  • Al jefe no le gusta su estilo. Busque dos o tres pequeñas cosas que usted pueda cambiar y que harán una gran diferencia.
  • El jefe no se identifica con usted. Escuche y aprenda de su jefe y reflexione.
  • Su jefe es inseguro. Dele al gerente una parte de su éxito y su confianza.

© 2017Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

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What to Do When Your Boss Doesn’t Like You

Your relationship with your boss is a significant predictor of your experience at work. Good relationships increase the likelihood that you’ll get interesting assignments, meaningful feedback and recognition for your contributions. Bad relationships mean, well, just the opposite.

If your relationship with your manager is prickly, icy, distant, or strained, your work – and your career – will no doubt suffer. The good news is that there are steps you can take to change things for the better.

First, consider the source of your manager’s feelings. To do this well, try to ignore the emotional sting of feeling disliked and instead focus on understanding dispassionately what’s going on. Before you even conclude that your boss doesn’t like you, explore the possibility that you’re falsely attributing what is just harried, stressed-out behavior as disdain for you personally. Confide in a teammate or two to see if they validate your concerns, or if they might reassure you that everything is fine.

If you find evidence that there is something awkward in your relationship, look for the root cause. Here are a few common causes, and the best ways to deal with them:

1. Your boss thinks you’re incompetent. The long-term solution here is to deliver results and build a track record of high quality work. In the short-term, be aware of any cues you may be sending that say you aren’t capable. For example, use questions sparingly. Peppering your boss with questions could suggest that you don’t know what you’re doing. Once you have a sense of the right path, state your understanding of the situation and the approach you’re going to take.

2. Your boss doesn’t like your style. It’s possible that you’re a high performer, but that your boss dislikes you because your style doesn’t mesh with his. In this case, you’ll notice that the boss’s corrections and coaching aren’t as much about what you’re doing as they are about how you’re doing it. The secret to addressing a style clash is to find two or three small things you can change that will make a big difference.

3. Your boss doesn’t relate to you.If you feel that your boss can’t connect with you personally, start forming even the smallest links to bring you together. Open up a dialogue with questions like: “How would you look at this situation?” “What experiences have you had that shape your thinking here?” “What am I not thinking about?” Listen to and learn from your boss and reflect back what you’re hearing. It’s also valuable to share your perspective to give your boss a window into how you think.

4. Your boss is insecure. The hardest situation is when your boss dislikes you because you are successful, smart and confident and he is insecure and feels threatened. There are very few satisfying remedies for building a relationship with these types of bosses. Acting less capable isn’t a viable path. Pretending to be less smart might work with your boss, but could damage your reputation in the organization. The most successful tactic is often to give your manager a share of your success and your confidence. Find opportunities to ask him how he would approach a given problem and then give credit for his contribution. “It looks like that solution is going to work. Thanks for your insights; they helped me get clear on the issue.”

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