Cómo volverse inmune al estrés de segunda mano

Nuestros cerebros están conectados para el contagio emocional. Es por eso que necesitamos encontrar formas de mejorar nuestro sistema inmune emocional. He aquí cómo.

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A lo largo de la década pasada, hemos aprendido cómo nuestros cerebros están conectados para el contagio emocional. Las emociones se expanden a través de una red inalámbrica de neuronas espejo, que son las pequeñas partes del cerebro que nos permiten empatizar con otros y entender lo que están sintiendo. Cuando usted ve bostezar a alguien, las neuronas espejo pueden activarse, haciéndolo bostezar a su vez.

Sin embargo, no son solo las sonrisas y bostezos los que se expanden. Podemos retomar negatividad, estrés e incertidumbre, como si fueran humo de segunda mano. Observar a alguien que está estresado –especialmente un compañero de trabajo o un miembro de la familia- puede tener un efecto inmediato sobre nuestros sistemas nerviosos. Los investigadores han descubierto que el 26% de las personas mostraron elevados niveles de cortisol al observar a alguien estresado. El estrés de segunda mano es mucho más contagioso si se trata de una pareja romántica (40%) que de un extraño, pero cuando las personas observaron un video estresante de extraños, un 24% de todos modos mostró una respuesta de estrés.

En nuestro mundo laboral altamente conectado, estamos hiperexpuestos a otras personas. Esto significa que las emociones negativas y el estrés se vuelven incluso más contagiosos, conforme nos exponemos más a los comentarios negativos en artículos noticiosos y redes sociales; el estresado lenguaje corporal de los programas de noticias financieras; personas estresadas en nuestros metros y aviones y espacios de oficinas abiertas, donde puede ver las señales no verbales de todos. En dicho mundo, necesitamos encontrar formas de mejorar nuestro sistema inmune emocional, pues de otro modo nos arriesgamos a los efectos negativos del estrés de segunda mano.

He aquí cómo:

  • Cambie su respuesta: cuando vemos al estrés como una amenaza, nuestros cuerpos y mentes se pierden los efectos vigorizantes del estrés (incluso a altos niveles, el estrés puede generar una mayor solidez mental, relaciones más profundas, mayor conciencia, nuevas perspectivas, un sentido de dominio, una mayor apreciación por la vida, un mayor significado y un fortalecimiento de las prioridades). En lugar de pelear y frustrarse por las personas negativas a su alrededor, tómelo como una oportunidad de sentir compasión o como un desafío para ayudar a que esa persona se vuelva más positiva.
  • Cree anticuerpos positivos: Necesitamos comportamientos que puedan neutralizar los efectos negativos de una persona estresada. En lugar de devolverle con un gesto estresado las señales no verbales a un compañero de trabajo en apuros, responda con una sonrisa o un gesto de comprensión. De repente usted tiene el poder. Como se sugiere en el nuevo libro “Broadcasting Happiness,” usted puede crear un “liderazgo de poder” para hacer corto circuito a un encuentro negativo. El primer comentario de una conversación suele predecir el resultado. Trate de comenzar sus llamadas telefónicas, no con un “estoy atascado” o “estoy muy ocupado”. En lugar de ello, inicie respirando y diga calmadamente “qué bueno platicar contigo.”
  • Desarrolle inmunidad natural: Si lo impactan los humores de los demás, deténgase y recuerde cómo las cosas están funcionando bien y que usted puede manejar cualquier cosa que se le atraviese. El ejercicio es una de las mejores formas de construir autoestima, porque su cerebro registra una victoria cada vez que se ejercita, a través de las endorfinas.
  • Vacúnese a usted mismo: Inocúlese antes de salir al trabajo o a un entorno estresante. Por ejemplo, antes de comenzar la mañana, lo primero que hacemos es pensar en tres cosas por las que estamos agradecidos ese día.

“Observar a alguien que está estresado –especialmente un compañero de trabajo o un miembro de la familia- puede tener un efecto inmediato sobre nuestros sistemas nerviosos”.

“En nuestro mundo laboral altamente conectado, estamos hiperexpuestos a otras personas. Esto significa que las emociones negativas y el estrés se vuelven incluso más contagiosos”.

“Si lo impactan los humores de los demás, deténgase y recuerde cómo las cosas están funcionando bien y que usted puede manejar cualquier cosa que se le atraviese”.

Nuestros cerebros están conectados para el contagio emocional. Observar a alguien que está estresado –especialmente un compañero de trabajo o un miembro de la familia- puede tener un efecto inmediato sobre nuestros sistemas nerviosos. Necesitamos encontrar formas de mejorar nuestro sistema inmune emocional. He aquí cómo:

  • Cambie su respuesta: En lugar de pelear y frustrarse por las personas negativas a su alrededor, tómelo como una oportunidad de sentir compasión o como un desafío para ayudar a que esa persona se vuelva más positiva.
  • Cree anticuerpos positivos: En lugar de devolverle con un gesto estresado las señales no verbales a un compañero de trabajo en apuros, responda con una sonrisa o un gesto de comprensión. De repente usted tiene el poder.
  • Desarrolle inmunidad natural: Si lo impactan los humores de los demás, deténgase y recuerde cómo las cosas están funcionando bien y que usted puede manejar cualquier cosa que se le atraviese.
  • Vacúnese a usted mismo: Inocúlese antes de salir al trabajo o a un entorno estresante.

© 2017Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

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Make Yourself Immune to Secondhand Stress

Over the past decade, we have learned how our brains are hardwired for emotional contagion. Emotions spread via a wireless network of mirror neurons, which are tiny parts of the brain that allow us to empathize with others and understand what they’re feeling. When you see someone yawn, mirror neurons can activate, making you yawn, in turn.

But it’s not just smiles and yawns that spread. We can pick up negativity, stress and uncertainty like secondhand smoke. Observing someone who is stressed — especially a co-worker or family member — can have an immediate effect upon our own nervous systems. Researchers have found that 26% of people showed elevated levels of cortisol just by observing someone who was stressed. Secondhand stress is much more contagious from a romantic partner (40%) than a stranger, but when observers watched a stressful event on video with strangers, 24% still showed a stress response.

In our highly connected working world, we are hyperexposed to other people. This means negative emotions and stress become even more contagious as we have high exposure to negative comments on news articles and social media; stressed body language of financial news shows; stressed out people on our subways and planes; and open office plans where you can see everyone’s nonverbals. In such a highly connected world, we need to find ways to improve our emotional immune system, otherwise we risk the negative effects of secondhand stress.

Here’s how:

  • Change your response: When we see stress as a threat, our bodies and minds miss out on the enhancing effects of stress. (Even at high levels, stress can create greater mental toughness, deeper relationships, heightened awareness, new perspectives, a sense of mastery, a greater appreciation for life, a heightened sense of meaning and strengthened priorities.) Instead of fighting and being frustrated at negative people around you, take it as an opportunity to feel compassion or a challenge to help that person become more positive.
  • Create positive antibodies: We need behaviors that can neutralize the negative effects of a stressed person. Instead of returning a harried coworkers’ stressed nonverbals with an equally stressed grimace of your own, return it with a smile or a nod of understanding. Suddenly you have the power. As suggested in the new book “Broadcasting Happiness,” you can create a “power lead” to short-circuit a negative encounter. The first comment in a conversation often predicts the outcome. Try to start your phone calls not with “I’m swamped” or “I’m so busy.” Instead, start with a breath and calmly say: “It’s great to talk to you.”
  • Build natural immunity: If you are finding yourself being impacted by others’ moods, stop and remind yourself how things are going well and that you can handle anything that comes your way. Exercise is one of the best ways to build self-esteem, because your brain records a victory every time you exercise, via endorphins.
  • Inoculate yourself: Inoculate yourself before going into work or stressful environments. For example, before we start our morning, the very first thing we do is think of three things we are grateful for that day.

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