Cómo podría renovar la Inteligencia Artificial al Sector Público

Los servidores públicos están usando IA para ayudarlos a hacer pagos de apoyos sociales y decisiones de migración,…. En el ámbito público, el talento y la motivación suelen desperdiciarse en tareas rutinarias, cuando podrían redirigirse hacia labores más creativas.

TIEMPO DE LECTURA

texto alt

¿Cómo se calcula?

Descarga este Artículo

En el ámbito público, el talento y la motivación suelen desperdiciarse en tareas rutinarias, cuando podrían redirigirse hacia labores más creativas. La inteligencia artificial (IA) podría cambiar eso. Podría emplearse para hacer que las agencias gubernamentales sean más eficientes, mejorar la satisfacción laboral de los servidores públicos e incrementar la calidad de los servicios ofrecidos.

Ya se están realizando experimentos iniciales alrededor del mundo. Los servidores públicos están usando IA para ayudarlos a hacer pagos de apoyos sociales y decisiones de migración, detectar fraudes, planear nuevos proyectos de infraestructura, responder preguntas de los ciudadanos, adjudicar solicitudes de fianza, priorizar casos de atención médica y establecer rutas para drones. Las decisiones que estamos tomando hoy le darán forma al impacto de la inteligencia artificial en estas y otras funciones de gobierno. ¿Qué tareas se les encargarán a las máquinas? ¿Cómo deberían invertir los gobiernos el tiempo de trabajo ahorrado a través de la inteligencia artificial?

Hasta ahora, las aplicaciones más prometedoras de la inteligencia artificial usan aprendizaje de las máquinas, en el que un programa de computadora aprende y mejora sus respuestas a una pregunta creando y probando algoritmos a partir de una colección de datos. Estos datos suelen existir en enormes cantidades y de múltiples fuentes, y un algoritmo de aprendizaje de las máquinas puede encontrar nuevas conexiones entre datos, que los humanos podrían no haber sospechado. Por ejemplo, Watson, de IBM, es un bot de recomendaciones de tratamiento capaz de encontrar tratamientos que los doctores humanos podrían no haber considerado o conocido.

Los programas de aprendizaje de las máquinas podrían ser mejores, más económicos, más rápidos o correctos que los humanos en tareas que involucran muchos datos, cálculos complicados o tareas repetitivas y con reglas claras. Aquellos en el servicio público, y en muchas otras grandes organizaciones, podrían reconocer parte de sus trabajos en esa descripción.

Cuando el trabajo de los servidores públicos puede hacerse en menos tiempo, el gobierno podría reducir el número de sus empleados, y regresarles a los contribuyentes el dinero ahorrado –y estoy seguro de que algunos gobiernos seguirán esa opción. Sin embargo, no es necesariamente la que yo recomendaría. En lugar de ello, los gobiernos podrían invertir en la calidad de sus servicios. Pueden redirigir el tiempo de los empleados hacia labores más satisfactorias, que requieran pensamiento lateral, empatía y creatividad — cosas en las que los humanos continuamos superando incluso al más sofisticado programa de IA.

Al escribir como una ex trabajadora de gobierno, estoy muy familiarizada con la gran parte de trabajo gubernamental que es mundana. Procesos complicados, que dejan poco espacio para nuevas ideas, convierten en cínicos a los que inicialmente eran entusiastas servidores públicos. Esto es malo para ellos, pero sobre todo es malo para el gobierno. Incrementar el espacio para que los trabajadores gubernamentales usen sus habilidades más humanas podría ayudar. Los humanos son mucho mejores que las máquinas para esta clase de pensamiento, y suele ser conexión significativa, buen sentido y comprensión lo que los ciudadanos buscan cuando tratan con su gobierno.

“Watson, de IBM, es un bot de recomendaciones de tratamiento capaz de encontrar tratamientos que los doctores humanos podrían no haber considerado o conocido”.

“Procesos complicados, que dejan poco espacio para nuevas ideas, convierten en cínicos a los que inicialmente eran entusiastas servidores públicos. Esto es malo para ellos, pero sobre todo es malo para el gobierno”.

“Incrementar el espacio para que los trabajadores gubernamentales usen sus habilidades más humanas podría ayudar”.

En el ámbito público, el talento y la motivación suelen desperdiciarse en tareas rutinarias, cuando podrían redirigirse hacia labores más creativas. Podría emplearse para hacer que las agencias gubernamentales sean más eficientes, mejorar la satisfacción laboral de los servidores públicos e incrementar la calidad de los servicios ofrecidos.

Las decisiones que estamos tomando hoy le darán forma al impacto de la inteligencia artificial en estas y otras funciones de gobierno. ¿Qué tareas se les encargarán a las máquinas? ¿Cómo deberían invertir los gobiernos el tiempo de trabajo ahorrado a través de la inteligencia artificial?

Cuando el trabajo de los servidores públicos puede hacerse en menos tiempo, el gobierno podría reducir el número de sus empleados, y regresarles a los contribuyentes el dinero ahorrado –y estoy seguro de que algunos gobiernos seguirán esa opción.

Los humanos son mucho mejores que las máquinas para esta clase de pensamiento, y suele ser conexión significativa, buen sentido y comprensión lo que los ciudadanos buscan cuando tratan con su gobierno.

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

How AI Could Help the Public Sector

In the public section, talent and motivation are often wasted on routine tasks when they could be redirected toward more creative ones. Artificial intelligence could change that. It could be used to make government agencies more efficient, improve the job satisfaction of public servants and increase the quality of services offered.

Early experiments are already taking place around the world. Public servants are using AI to help them make welfare payments and immigration decisions, detect fraud, plan new infrastructure projects, answer citizen queries, adjudicate bail hearings, triage health care cases and establish drone paths. The decisions we are making now will shape the impact of artificial intelligence on these and other government functions. Which tasks will be handed over to machines? And how should governments spend the labor time saved by artificial intelligence?

So far, the most promising applications of artificial intelligence use machine learning, in which a computer program learns and improves its own answers to a question by creating and iterating algorithms from a collection of data. This data is often in enormous quantities and from many sources, and a machine learning algorithm can find new connections among data that humans might not have expected. IBM’s Watson, for example, is a treatment recommendation bot able to find treatments that human doctors might not have considered or known about.

Machine learning program may be better, cheaper, faster or more accurate than humans at tasks that involve lots of data, complicated calculations or repetitive tasks with clear rules. Those in public service, and in many other big organizations, may recognize part of their job in that description.

When the work of public servants can be done in less time, a government might reduce its staff numbers, and return money saved to taxpayers — and I am sure that some governments will pursue that option. But it’s not necessarily the one I would recommend. Governments could instead choose to invest in the quality of its services. They can re-employ workers’ time toward more rewarding work that requires lateral thinking, empathy and creativity — all things at which humans continue to outperform even the most sophisticated AI program.

Writing as a former government worker, I am very familiar with the high proportion of government work that is mundane. Complicated processes that leave little room for new ideas turn enthusiastic new public servants into cynics. This is bad for public servants, but more importantly, it is bad for government. Increasing the space for government workers to use their more human skills may help. Humans are much better at this kind of thinking than machines are, and it is often the meaningful connection, the good sense and the understanding that citizens are seeking when they deal with their government.

¿Qué te ha parecido?

Si encontró algún error gramatical en este artículo, por favor notifíquelo a nuestros editores seleccionando el texto y presionando:“Ctrl + Enter”.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.