Los 5 elementos para convertir una protesta en movimiento exitoso

A lo largo de la historia, los movimientos sociales -pequeños grupos que están holgadamente conectados, pero unidos por un propósito en común- han creado cambios transformacionales. ¿Cuáles son los factores para que una protesta sea exitosa? Para verdaderamente tener un impacto, un movimiento debe seguir éstos cinco pasos.

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A lo largo de la historia, los movimientos sociales -pequeños grupos que están holgadamente conectados, pero unidos por un propósito en común- han creado cambios transformacionales. Tanto el voto de las mujeres y los derechos civiles en los Estados Unidos, la independencia de India y la primavera árabe se articularon como la unión de aquellos sin poder para enfrentarse a los poderosos.

En esos movimientos, la protesta jugó un rol importante. Esta clase de activismo es crucial para crear las bases del cambio, pero es sólo un primer paso. Para verdaderamente tener un impacto, un movimiento debe seguir cinco pasos:

  • Definir el cambio que quiere ver: Este es un tema consistente en los movimientos exitosos. Gandhi quería independizarse de los británicos. El movimiento los derechos civiles quería la aprobación de legislaciones específicas. Éstas eran metas tangibles a partir de las cuales podía construirse una estrategia. No es suficiente señalar lo que no les gusta -necesitan una idea clara de lo que quieren poner en su lugar, y todos deberían saber en donde se posicionan.
  • Cambiar el espectro de aliados: Descubran de quiénes pueden esperar apoyo activo o pasivo, y quiénes ofrecerán neutralidad en el mejor de los casos – u oposición en el peor. Los movimientos exitosos no subyugan a sus oponentes, sino que gradualmente socavan el respaldo de estos. Comiencen en la parte receptiva de su espectro, trabajando a través de umbrales de resistencia cada vez mayores. Comiencen movilizando a sus aliados activos y a sus partidarios centrales. Acérquense a los simpatizantes pasivos y después pongan de su lado a los grupos neutrales.
  • Identificar los pilares del poder: Aunque es crucial reclutar aliados, también es importante identificar a las instituciones que pueden implementar el cambio que ustedes buscan. Estos “pilares del poder” podrían ser la policía, la prensa, el sistema educativo, agencias gubernamentales u otras organizaciones. ¿Qué partes interesadas dentro o fuera de los ámbitos del poder tienen la habilidad de implementar o resistirse al cambio? ¿Cuáles son sus incentivos? ¿Cómo pueden beneficiarse o verse afectadas por el cambio que ustedes buscan?
  • Busquen atraer, no dominar: Todo movimiento quiere corregir alguna injusticia, así que es fácil caer en la trampa de demonizar al bando contrario. Sin embargo, aquí es donde muchos movimientos se descarrilan. La ira es un movilizador efectivo, pero el enojo sin esperanza es destructivo. Es mejor comenzar con metas pequeñas y alcanzables. Las tácticas baratas, fáciles de replicar y de bajo riesgo son las que tienen mayor posibilidad de éxito. Ésta es la forma en que pueden movilizar los números necesarios para influir en un pilar de poder.
  • Construyan un plan para sobrevivir a la victoria: Sólo porque ganaron una elección o lograron que un programa se aprobara no significa que es tiempo de declarar victoria. De hecho, es en este punto en donde deben fortalecer las alianzas y renovar el compromiso de las partes interesadas. La historia se escribe por aquellos que pueden definir un camino hacia delante y persuadir a otros de que es una travesía que vale la pena tomar.

“ Tanto el voto de las mujeres y los derechos civiles en los Estados Unidos, la independencia de India y la primavera árabe se articularon como la unión de aquellos sin poder para enfrentarse a los poderosos”.

“Todo movimiento quiere corregir alguna injusticia, así que es fácil caer en la trampa de demonizar al bando contrario”.

“Los movimientos exitosos no subyugan a sus oponentes, sino que gradualmente socavan el respaldo de estos”.

A lo largo de la historia, los movimientos sociales -pequeños grupos que están holgadamente conectados, pero unidos por un propósito en común- han creado cambios transformacionales.

Esta clase de activismo es crucial para crear las bases del cambio, pero es sólo un primer paso. Para verdaderamente tener un impacto, un movimiento debe seguir cinco pasos:

  • Definir el cambio que quiere ver.
  • Cambiar el espectro de aliados.
  • Identificar los pilares del poder.
  • Busquen atraer, no dominar.
  • Construyan un plan para sobrevivir a la victoria.

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Los 5 elementos para convertir una protesta en movimiento exitoso

Throughout history, social movements — small groups that are loosely connected but united by a shared purpose — have created transformational change. Women’s suffrage and civil rights in the United States, Indian independence and Arab Spring all hinged on the powerless banding together against the powerful.

In these movements, protest played an important role. This type of activism is crucial for creating the groundwork for change, but it’s merely a first step. To truly make an impact, a movement must follow five steps:

— DEFINE THE CHANGE YOU WANT TO SEE: This is a consistent theme in successful movements. Gandhi wanted independence from the British. The civil rights movement wanted specific legislation passed. These were tangible goals that a strategy could be built around. It’s not enough to point out what you don’t like — you need a clear idea of what you want instead, and everybody should know where you stand.

— SHIFT THE SPECTRUM OF ALLIES: Figure out whom you can expect active or passive support from and who will offer neutrality at best — or opposition at worst. Successful movements don’t overpower their opponents; they gradually undermine their opponents’ support. Start at the receptive end of your spectrum, working your way through higher thresholds of resistance. Begin by mobilizing your active allies and core supporters. Reach out to passive supporters, and then bring neutral groups to your side.

— IDENTIFY THE PILLARS OF POWER: While it’s crucial to recruit allies, it’s also important to identify the institutions that can implement the change you seek. These “pillars of power” may be the police, the media, the education system, government agencies or other organizations. Which stakeholders inside or outside the halls of power have the ability to implement or resist change? What are their incentives? How can they benefit or be hurt by the change you seek?

— SEEK TO ATTRACT, NOT TO OVERPOWER: Every movement wants to correct some injustice, so it’s easy to fall into the trap of demonizing the other side. Yet this is where many movements go off the rails. Anger is an effective mobilizer, but anger without hope is destructive. It’s best to start with small, achievable goals. Inexpensive, easy-to-replicate, low-risk tactics are the most likely to succeed. They are how you can mobilize the numbers you need to influence a pillar of power.

— BUILD A PLAN TO SURVIVE VICTORY: Just because you win an election or get a program approved doesn’t mean it’s time to declare victory. In fact, it’s at this point that you must strengthen alliances and renew stakeholders’ commitment. History is made by those who can define a path forward and persuade others that it’s a journey worth taking.

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