Cómo manejar el estrés durante una entrevista laboral

La mayoría de las personas dicen que entrevistarse para un trabajo es una experiencia abrumadoramente estresante. Ya que una entrevista laboral no es algo que nos suceda a menudo, es importante prepararse plenamente para ella.

TIEMPO DE LECTURA

texto alt

¿Cómo se calcula?

Descarga este Artículo

La mayoría de las personas dicen que entrevistarse para un trabajo es una experiencia abrumadoramente estresante. Afortundamente, puede aceptarlo al entender que una cierta cantidad de estrés de hecho podría ayudarlo a actuar con excelencia en la entrevista y que hay algunas respuestas efectivas que puede usar para mantener bajos sus niveles de estrés.

Ya que una entrevista laboral no es algo que nos suceda a menudo, es importante prepararse plenamente para ella. Considere algunas de las preguntas estándar que su entrevistador podría tener: ¿Qué es lo que ya sabe hacer? ¿Cuáles considera que son sus fortalezas? ¿Cuál podría ser una debilidad que haya tenido que corregir? Practique sus respuestas: sus niveles de estrés serán manejables y pueden incluso brindarle la energía que necesita para responder a solicitudes inesperadas del entrevistador.

¿Qué sucede cuando, a pesar de toda su práctica, siente que se ha equivocado durante su entrevista? Aunque no puede pedir hacerla de nuevo, puede corregir. Cuando se dé cuenta de que olvidó decir algo importante, puede corregir la omisión. Si sigue en la entrevista, siempre es posible decir: “acabo de recordar algo que no había mencionado…” Si se da cuenta después de la entrevista de que ha cometido una omisión importante, puede enviar un correo electrónico de agradecimiento que diga, “quiero añadir o clarificar lo que dije acerca de X.”

Cuando sus niveles de estrés se elevan durante una entrevista y su mente se queda en blanco, he aquí lo que puede hacer:

Respire profundo y tome un momento para componerse. Está bien responder con. “Ah, déjeme pensar en ello por un momento” o “¿podría refrasear la pregunta?”

Recupere algo de confianza recordando que usted está entrevistando a la organización tanto como ella lo entrevista. Usted tiene algo de control sobre la conversación y puede (y debería) hacer preguntas.

Si tiende a “sudar”, literal o figurativamente, asegúrese de estar vestido en forma confortable, con ropa y zapatos que le permitan respirar fácilmente y enfocarse en el tema a tratar.

Si está entrando en pánico antes de la entrevista, acuérdese de su propio valor y capacidad para aprender habilidades adicionales. Si tiende a sufrir de ansiedad, consulte con un instructor de carrera o un consejero. Recuérdese a usted mismo que quizá no necesariamente obtendrá el trabajo, pero sabrá que ha hecho lo mejor para tener éxito en la entrevista.

Finalmente, recuerde que el estrés en una entrevista no sólo es normal -es necesario. Atempere la dificultad practicando de antemano y manejando exitosamente su estrés en tiempo real. Una vez que domine lo que quiere decir, estará listo para tomar esa profunda respiración y manejar cualquier desafío inesperado.

“Considere algunas de las preguntas estándar que su entrevistador podría tener”.

“Mejorar proceso de selección de talento, Promover ascensos, Modificar políticas de la compañía”.

“Mejorar proceso de selección de talento, Promover ascensos, Modificar políticas de la compañía”.

Ya que una entrevista laboral no es algo que nos suceda a menudo, es importante prepararse plenamente para ella. Cuando sus niveles de estrés se elevan durante una entrevista y su mente se queda en blanco, he aquí lo que puede hacer:

Respire profundo y tome un momento para componerse. Recupere algo de confianza recordando que usted está entrevistando a la organización tanto como ella lo entrevista.

Si tiende a “sudar”, literal o figurativamente, asegúrese de estar vestido en forma confortable, con ropa y zapatos que le permitan respirar fácilmente y enfocarse en el tema a tratar.

Si está entrando en pánico antes de la entrevista, acuérdese de su propio valor y capacidad para aprender habilidades adicionales. Finalmente, recuerde que el estrés en una entrevista no sólo es normal -es necesario.

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Cómo manejar el estrés durante una entrevista laboral

Most people say that interviewing for a job is an overwhelmingly stressful experience. Fortunately, you can come to terms with it by understanding that a certain amount of stress can actually help you ace the interview and that there are some effective responses you can use to keep your stress levels down.

Because a job interview isn’t something that we encounter very often, it’s important to fully prepare for it. Consider some of the standard questions your interviewer may have: What do you already know how to do? What do you consider to be your strengths? What might be a weakness that you’ve had to address? Practice your responses: Your stress level will be manageable and can even provide the energy you need to respond to unexpected requests from your interviewer.

What happens when, despite all of your practice, you feel like you’ve messed up during your interview? While you can’t ask for a do-over, corrections can be made. When you realize that you forgot to say something important, you can still correct the omission. If you’re still in the interview, it’s always possible to say: “I just realized that I hadn’t mentioned …” If you realize after the interview that you made an important omission, you can send a thank-you email that says, “I want to add to or clarify what I said about x.”

When your stress levels skyrocket during an interview and your mind goes blank, here’s what you can do:

— Take a deep breath and take a moment to compose yourself. It’s OK to reply with, “Ah, let me think about that for a moment” or “Could you rephrase the question?”

— Regain some confidence by remembering that you are interviewing the organization just as much as it is interviewing you. You do have some control over the conversation and can (and should) ask questions of your own.

— If you tend to “sweat it out,” literally or figuratively, make sure you’re dressed comfortably, in clothes and shoes that allow you to breathe easily and to focus on the subject at hand.

— If you’re freaking out before the interview, remind yourself of your value and ability to learn additional skills. If you tend to suffer from anxiety, consult a career couch or a counselor. Remind yourself that you might not necessarily get the job, but you’ll know that you’ve done your best to ace the interview.

Finally, remind yourself that stress in an interview is not only normal — it’s necessary. Take the edge off through practice beforehand and by successfully managing your stress in real time. Having nailed down what you want to say, you’ll be ready to take that deep breath and manage any unexpected challenges.

¿Qué te ha parecido?

Si encontró algún error gramatical en este artículo, por favor notifíquelo a nuestros editores seleccionando el texto y presionando:“Ctrl + Enter”.