4 consecuencias de no hacerse responsable de los fracasos

Es vitalmente importante que los líderes no sólo acepten el fracaso de dientes afuera, sino que también se responsabilicen por sus fracasos específicos. No hacerlo puede causar cuatro problemas muy reales. En este artículo los presentamos.

TIEMPO DE LECTURA

texto alt

¿Cómo se calcula?

Descarga este Artículo

Si usted está al menos un poco interesado en la creatividad humana y el proceso de invención, habrá escuchado 1000 veces: “falla rápido para aprender con mayor velocidad,” o “todos debemos fracasar para alcanzar el éxito.”

La verdad es que la gran mayoría de nosotros somos hipócritas respecto al fracaso. Es una cosa el saber que el fracaso es necesario para el aprendizaje; es otra el admitir que usted hizo algo estúpido.

Los aprendices no quieren sentirse vulnerables. Quieren minimizar sus propios fracasos. Hacerlo podría parecer inocuo, pero es vitalmente importante que los líderes no sólo acepten el fracaso de dientes afuera, sino que también se responsabilicen por sus fracasos específicos. No hacerlo puede causar cuatro problemas muy reales.

  • Si usted no puede admitir el fracaso, no puede conectar con su equipo: aunque es cierto que los empleados no querrán discutir sus propios fracasos, tienen mayores probabilidades de conectar con líderes que sí lo hagan. Después de todo, un líder que nunca fracasa en nada es o una anomalía humana, o un mentiroso. Incluso si el fracaso específico no se aplica al equipo, el simplemente admitirlo ayuda a conectar.
  • Si usted no admite el fracaso, no aprenderá de él: el fracaso sólo es positivo cuando usted aprende algo importante de él, y a continuación realiza los ajustes necesarios. Si usted no hace esto, no puede aprender de las perspectivas externas, y tenderá más a mantenerse en un estado de negación.
  • Si no puede admitir el fracaso, no lo tolerará en otros: por más que los líderes digan abiertamente que el fracaso debe suceder para que la innovación esté presente, muchos se molestan con los integrantes de su equipo que fracasan o están en problemas. Lo he visto con mis clientes. Saben lo suficiente acerca del fracaso como para no castigarlo, por supuesto, pero su actitud envió un mensaje fuerte y claro de que no estaban felices -y esa actitud calló a su equipo, cerró la experimentación y eliminó la creatividad.
  • Si no puede admitir el fracaso, encontrará difíciles de manejar sus futuras fallas: ese punto es fácil de omitir, pero es muy importante. Olvidarse acerca de sus fracasos hace que sea mucho más difícil avanzar cuando sucede el siguiente (sí, usted sabe qué ocurrirá). Cuando me encuentro con un problema, me esfuerzo en recordar todos los fracasos de mi vida. Después de darme cuenta de que el fracaso es normal en el camino, me resulta más fácil moverme hacia adelante y aprender de la catástrofe.

La hipocresía respecto al fracaso está dañando a nuestros equipos y compañías. Si es un líder, es tiempo de que se abra acerca del fracaso. Sí, será vergonzoso el principio, pero aprenderá más y observará como su equipo -y usted- se fortalecen. Actúe ahora, no falle en el fracaso.

“Un líder que nunca fracasa en nada es o una anomalía humana, o un mentiroso. Incluso si el fracaso específico no se aplica al equipo, el simplemente admitirlo ayuda a conectar”.

“El fracaso sólo es positivo cuando usted aprende algo importante de él, y a continuación realiza los ajustes necesarios”.

“Olvidarse acerca de sus fracasos hace que sea mucho más difícil avanzar cuando sucede el siguiente”.

Es vitalmente importante que los líderes no sólo acepten el fracaso de dientes afuera, sino que también se responsabilicen por sus fracasos específicos. No hacerlo puede causar cuatro problemas muy reales.

  • Si usted no puede admitir el fracaso, no puede conectar con su equipo
  • Si usted no admite el fracaso, no aprenderá de él
  • Si no puede admitir el fracaso, no lo tolerará en otros
  • Si no puede admitir el fracaso, encontrará difíciles de manejar sus futuras fallas

La hipocresía respecto al fracaso está dañando a nuestros equipos y compañías. Si es un líder, es tiempo de que se abra acerca del fracaso. Sí, será vergonzoso el principio, pero aprenderá más y observará como su equipo -y usted- se fortalecen. Actúe ahora, no falle en el fracaso.

© 2017Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Don’t Be a Hypocrite About Failure

If you’re at least a little interested in human creativity and the invention process, you’ve heard it a thousand times: “Fail fast to learn faster,” or “we must fail to succeed.”

The truth is that the large majority of us are failure hypocrites. It’s one thing to know that failure is necessary for learning; it’s another thing to admit that you did something stupid.

Leaders don’t want to feel vulnerable. They want to minimize their own failures. Doing so might seem harmless, but it’s vitally important for leaders not only to accept failure with lip service but also to own up to their own specific failures. Not doing so can cause four very real problems.

— IF YOU CAN’T ADMIT FAILURE, YOU CANNOT CONNECT WITH YOUR TEAM:While it’s true that employees won’t want to discuss their own failures, they are more likely to connect with leaders who do. After all, a leader who has never failed at anything is either a human anomaly or a liar. Even if the specific failure isn’t applicable to staff, simply admitting it helps them connect.

— IF YOU CAN’T ADMIT FAILURE, YOU WON’T LEARN FROM IT: Failure is only positive when you learn something important from it and then make the necessary adjustments. If you don’t do this, you cannot learn from outside perspectives, and you’re more likely to stay in denial.

— IF YOU CAN’T ADMIT FAILURE, YOU WON’T TOLERATE IT FROM OTHERS:As much as leaders will openly say that failure must happen for innovation to be present, many will get upset at staff who fail or struggle. I’ve seen it with my clients. They know enough about failure not to punish it, of course, but their attitude sent a loud, clear message that they weren’t happy — and that attitude shut up their staff, closed down experimentation and obliterated creativity.

— IF YOU CAN’T ADMIT FAILURE, YOU’LL FIND YOUR OWN FUTURE FAILURES TOUGH TO HANDLE: This is an easy one to skip over, but it is so important. Forgetting about your failures makes moving on so much harder when your next failure comes (and you know it will). When I run into an issue, I make a point to think back to all the failures in my life. After realizing that failure is par for the course, I find it easier to move forward and learn from the catastrophe.

Our failure hypocrisy is hurting our teams and our companies. If you’re a leader, it’s time for you to open up about failure. Yes, it will be embarrassing at first, but you will learn more and watch your team — and you — grow stronger. Act now. Don’t fail at failure.

¿Qué te ha parecido?

Si encontró algún error gramatical en este artículo, por favor notifíquelo a nuestros editores seleccionando el texto y presionando:“Ctrl + Enter”.

Comments are closed.