El camino más rápido al puesto de CEO, de acuerdo con un estudio

Realizamos un estudio de 10 años, al que llamamos el CEO Genome Project, en donde reunimos series de datos de más de 17,000 evaluaciones ejecutivas a nivel de C-suite (los principales puestos directivos de una organización) y estudiamos 2,600 a profundidad para analizar quién llega a la cima y cómo.

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Las carreras de algunas personas despegan, mientras que las de otras toman más tiempo -o incluso se estancan. La sabiduría común dice que los primeros asisten a programas de MBA de élite, obtienen trabajos de alto poder en prestigiosas firmas en cuanto salen de la escuela y escalan directo a la cima, evitando cuidadosamente movimientos arriesgados. Sin embargo, nuestra información muestra una imagen completamente distinta.

Realizamos un estudio de 10 años, al que llamamos el CEO Genome Project, en donde reunimos series de datos de más de 17,000 evaluaciones ejecutivas a nivel de C-suite (los principales puestos directivos de una organización) y estudiamos 2,600 a profundidad para analizar quién llega a la cima y cómo. A continuación, observamos más de cerca a los “CEO sprinters” — aquellos que alcanzaron el puesto de presidente ejecutivo antes que el promedio de 24 años desde su primer trabajo.

Descubrimos que los velocistas aceleran a la cima haciendo audaces movimientos en su carrera. Tres tipos de catapulta laboral fueron los más comunes entre los sprinters:

  1. Ir de lo pequeño a lo grande: Más del 60% de los velocistas tomaron un rol más pequeño en algún punto de sus carreras. Pudieron haber iniciado algo nuevo dentro de su compañía, moverse a una empresa más pequeña para asumir un mayor rango de responsabilidades o iniciar su propio negocio. En cada caso, usaron la oportunidad para construir algo desde la base y tener un impacto mayor.
  2. Dar un gran salto: Más de un tercio de los velocistas se catapultaron a la cima dando “el gran salto”, muchas veces en la primera década de sus carreras. Éstos ejecutivos dejaron de lado las precauciones y le dijeron sí a oportunidades incluso cuando el rol estaba mucho más allá de cualquier cosa que hubieran hecho antes y no se sintieran plenamente preparados para los futuros desafíos. ¿Cómo puede alcanzar resultados similares? Busque proyectos interfuncionales que toquen numerosos aspectos de la empresa. Involúcrese en la integración de una fusión. Pídale a su jefe responsabilidades adicionales. Atienda problemas difíciles y complejos. Por encima de todo, haga un hábito de decirle “sí” a mayores oportunidades — esté listo o no.
  3. Heredar un gran desastre: Más del 30% de nuestros velocistas dirigieron a sus equipos a través de un gran desastre. Situaciones complicadas reclaman liderazgo sólido. Cuando enfrentan una crisis, los líderes emergentes tienen una oportunidad de mostrar su habilidad de evaluar tranquilamente una situación, tomar decisiones bajo presión, asumir riesgos calculados, reunir a otros a su alrededor y perseverar a pesar de las adversidades. En otras palabras, es una gran preparación para el puesto de CEO.

Aunque no hay un camino único a la silla del CEO, estas catapultas de carrera pueden ser aplicadas por cualquiera que nos pide una posición de liderazgo. Quizá no sean para los timoratos, pero si usted aspira al liderazgo de alto nivel, debería acostumbrarse a este.

“En cada caso, usaron la oportunidad para construir algo desde la base y tener un impacto mayor”.

“Cuando enfrentan una crisis, los líderes emergentes tienen una oportunidad de mostrar su habilidad de evaluar tranquilamente una situación”.

“Quizá no sean para los timoratos, pero si usted aspira al liderazgo de alto nivel, debería acostumbrarse a este”.

A continuación, observamos más de cerca a los “CEO sprinters” — aquellos que alcanzaron el puesto de presidente ejecutivo antes que el promedio de 24 años desde su primer trabajo.

Tres tipos de catapulta laboral fueron los más comunes entre los sprinters:

  1. Ir de lo pequeño a lo grande: Más del 60% de los velocistas tomaron un rol más pequeño en algún punto de sus carreras.
  2. Dar un gran salto: Busque proyectos interfuncionales que toquen numerosos aspectos de la empresa. Involúcrese en la integración de una fusión.
  3. Heredar un gran desastre: Situaciones complicadas reclaman liderazgo sólido.

Aunque no hay un camino único a la silla del CEO, estas catapultas de carrera pueden ser aplicadas por cualquiera que nos pide una posición de liderazgo.

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

The Fastest Path to the CEO Job, According to a 10-Year Study

Some people’s careers take off, while others’ take longer — or even stall out. Common wisdom says that the former attend elite MBA programs, land high-powered jobs right out of school at prestigious firms and climb the ladder straight to the top, carefully avoiding risky moves. But our data shows a completely different picture.

We conducted a 10-year study, which we call the CEO Genome Project, in which we assembled a data set of more than 17,000 C-suite executive assessments and studied 2,600 in-depth to analyze who gets to the top and how. We then took a closer look at “CEO sprinters” — those who reached the CEO role faster than the average of 24 years from their first job.

We discovered that sprinters accelerate to the top by making bold career moves. Three types of career catapults were most common among the sprinters:

1. GO SMALL TO GO BIG: More than 60% of sprinters took a smaller role at some point in their career. They may have started something new within their company, moved to a smaller company to take on a greater set of responsibilities or started their own business. In each case, they used the opportunity to build something from the ground up and make an outsize impact.

2. MAKE A BIG LEAP: More than one-third of sprinters catapulted to the top by making “the big leap,” often in the first decade of their careers. These executives threw caution to the wind and said yes to opportunities even when the role was well beyond anything they had done previously and they didn’t feel fully prepared for the challenges ahead. How can you achieve similar results? Seek out cross-functional projects that touch numerous aspects of the business. Get involved in a merger integration. Ask your boss for additional responsibilities. Tackle tough, complex problems. Above all, make a habit of saying “yes” to greater opportunities — ready or not.

3. INHERIT A BIG MESS: More than 30% of our sprinters led their teams through a big mess. Messy situations cry out for strong leadership. When faced with a crisis, emerging leaders have an opportunity to showcase their ability to assess a situation calmly, make decisions under pressure, take calculated risks, rally others around them and persevere in the face of adversity. In other words, it’s great preparation for the CEO job.

While there is no single path to the CEO seat, these career catapults can be replicated by anyone who aspires to a leadership position. They might not be for the faint of heart. But if you aspire to top leadership, you might as well get used to it.

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