Si quiere ser el jefe no diga “yo” diga “nosotros”

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Una forma explícita de verse como un líder, es hablar por los otros, es cambiar el “yo” por “nosotros.”
Aquí te presentamos algunas ideas que sustentan este dicho.

TIEMPO DE LECTURA

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¿Cómo se calcula?

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El real “nosotros” tiene una larga e interesante historia. Muchos le atribuyen su primer uso al monarca Enrique II, quien lo usó en 1169 para dar a entender que hablaba tanto por sí mismo como por Dios. Con el paso del tiempo, los líderes comenzaron a usarlo para referirse a ellos y a sus electores.

Sin embargo, más allá de usar el pronombre plural para indiciar que habla por otros (o por una deidad), resulta que usar el “nosotros” también podría significar que usted es más considerado con los demás y posiblemente incluso un mejor líder.

Un equipo de investigadores – Ewa Kacewicz, James W. Pennebaker, Matthew Davis, Moongee Jeon y Arthur C. Graesser – estudió el uso de pronombres por parte de individuos en una variedad de contextos. Su teoría era que el uso de pronombres (primera, segunda o tercera persona y singular versus plural), podría brindar pistas respecto al estatus de un individuo dentro del grupo o jerarquía y posiblemente su probabilidad de acceder a una posición más alta.

Los investigadores diseñaron cinco estudios separados, en los que el lenguaje se usaba en diversos contextos, pero siempre en situaciones con diferencia de estatus entre las personas que se comunicaban. En el primer estudio, se colocó a los participantes en grupos de cuatro personas con un líder elegido al azar y se les dio una tarea de toma de decisiones. En el segundo y tercero, equipos de dos personas recibieron ya sea una serie de problemas a resolver o la tarea de hablar informalmente a través de un foro de chat en línea (y más tarde auto-reportaron sus evaluaciones de estatus respecto a la otra persona).

En el cuarto estudio, nueve participantes voluntarios entregaron su correspondencia de correo electrónico con hasta otros 20 individuos y auto-reportaron su estatus respecto al de cada uno de ellos. El quinto estudio fue quizá el más interesante; los investigadores recolectaron 40 cartas escritas por soldados del ejército iraquí bajo el régimen de Saddam Hussein (obtenidas a través del Iraqi Perspectives Project).

La mitad de esas cartas fueron escritas por oficiales de rango mayor a oficiales menores y la otra mitad por oficiales de rango menor a oficiales de más elevados.

En su análisis de los cinco escenarios, publicado en el Journal of Language and Social Psychology, los investigadores encontraron resultados sorpresivamente consistentes. Los individuos con menor rango tendieron abrumadoramente a usar el pronombre de la primera persona del singular (“yo”) en comparación con individuos de estatus más alto. Del mismo modo, personas de estatus más elevados usaron significativamente más el pronombre de la primera persona del plural “nosotros” en relación con aquellos de estatus menor (la única excepción al efecto del “nosotros” se observó en el cuarto estudio, sobre el uso natural de correos electrónicos y auto reporte de estatus). Los pronombres de segunda persona (“usted, suyo”) también aparecieron con mayor frecuencia en el lenguaje de los participantes de estatus alto de los cinco estudios, aunque el efecto era más débil que el de “nosotros.”

Los resultados de los estudios implican que los individuos de estatus más elevado demuestran una “orientación hacia los otros” significativamente mayor que la de aquellos de menor estatus. Del mismo modo, las personas de estatus bajo parecen estar más orientadas hacia ellos mismos. Los cinco estudios fueron correlacionales, así que es difícil definir si una orientación hacia los demás fue la causa del aumento de su estatus o simplemente el resultado de operar en él. Sin embargo, en cualquier caso, los resultados recalcan la importancia de un enfoque en los demás para aquellos que buscan ascender en sus organizaciones.

Aunque cambiar del singular “yo” al plural “nosotros” quizá no lo convertirá en rey o en primer ministro, podría ayudarlo a mover su perspectiva desde el enfoque en usted mismo al enfoque en los demás, hacerlo más consciente de las necesidades de los otros y, mientras trabaja para atender esas necesidades, quizá podría hacerlo un mejor líder.

“Usar el “nosotros” puede significar que usted es más considerado con los demás e incluso un mejor líder”.

“Las personas de estatus más elevados usan más el pronombre de la primera persona del plural “nosotros””.

“Cambiar el “yo” por “nosotros” podría ayudarlo a mover su perspectiva desde el enfoque en usted mismo al enfoque en los demás”.

Usar el “nosotros” puede significar que usted es más considerado con los demás e incluso un mejor líder.

Los individuos con menor rango tendieron abrumadoramente a usar el pronombre de la primera persona del singular (“yo”).

En algunas investigaciones se advirtió que las personas de estatus más elevados usaron significativamente más el pronombre de la primera persona del plural “nosotros.”

Hay estudios que recalcan la importancia de un enfoque en los demás para aquellos que buscan ascender en sus organizaciones.

Este hecho podría ayudarlo a mover su perspectiva desde el enfoque en usted mismo al enfoque en los demás, hacerlo más consciente de las necesidades de los otros y, mientras trabaja para atender esas necesidades, quizá podría hacerlo un mejor líder.

© 2015Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

If You Want to Be the Boss, Don’t Say ‘I’, Say ‘We’

The royal “we” has a long and interesting history. Many attribute its first usage to King Henry II, who in 1169 used it to imply that he was speaking for both himself and for God. Over time, leaders began to use it to imply them and their constituents.

But beyond using the plural pronoun to indicate that you speak on behalf of a others (or deity), it turns out that using “we” could also mean you’re more considerate of others and possibly even a better leader.

A team of researchers – Ewa Kacewicz, James W. Pennebaker, Matthew Davis, Moongee Jeon and Arthur C. Graesser – studied the use of pronouns by individuals in a variety of contexts. Their theory was that pronoun usages (first-, second- or third-person and singular versus plural) could provide clues to an individual’s status inside a group or a hierarchy and possibly their likelihood of attaining higher status.

The researchers designed five separate studies in which language was used in a variety of contexts, but all in situations with status differences between the people communicating. In the first study, participants were placed in four-person groups with a randomly chosen leader and given a decision-making task. In the second and third, two-person teams were either given a series of problems to solve or tasked to talk informally through an online chat forum (and later self-reported their assessment of status relative to the other person).

In the fourth study, nine volunteer participants submitted their email correspondence with up to 20 other individuals and self-reported their status relative to each individual. The fifth study was perhaps most interesting; the researchers collected 40 letters written by soldiers in the Iraqi military under Saddam Hussein (obtained through the Iraqi Perspectives Project). Half of these letters were written from higher ranked officers to lower ranks and half by lower ranked to higher ranked officers.

In their analysis of all five scenarios, published in the Journal of Language and Social Psychology, the researchers found surprisingly consistent results. Individuals with lower status overwhelmingly tended to use first-person singular pronouns (“I”) compared to individuals with higher status. Likewise, higher status individuals used significantly more first-person plural (“we”) pronouns relative to those with lower status (the only exception to the “we” effect was found in the fourth study, of natural use emails and self-reports of status). Second-person pronouns (“you, your”) also appeared more frequently in the language of high status participants in all five studies, though the effect was weaker than “we.”

The studies’ results imply that higher-status individuals do demonstrate an “others-orientation” significantly more than lower status individuals. Likewise, lower status individuals appear more self-oriented. All five studies were correlational, so its difficult to tease out whether an others-orientation was a cause of rising status or a simply result of operating at a higher status. In either case, however, the studies’ results underscore the importance of an others-focus for those seeking to rise in their organizations.

While switching from singular “I” to the plural “we” may not make you a king or win you a premiership, it might help shift your perspective from self-focused to others-focused, make you more aware of the needs of others and, as you work to meet those needs, might just make you a better leader.

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