Cuando a su compañía le esté yendo bien, cree un plan B.

Toda compañía necesita un respaldo. Sin embargo, el desafío es el encontrar el momento oportuno: muchas veces las organizaciones necesitan comenzar a moverse al plan B mientras el plan A todavía está en plena marcha. Hay algunas grandes banderas de alerta.

TIEMPO DE LECTURA

texto alt

¿Cómo se calcula?

Descarga este Artículo

Los disruptores deberían saber mejor que cualquiera que ellos mismos también son vulnerables a la disrupción, y muchas veces más pronto de lo que creen. Toda compañía necesita un respaldo. Sin embargo, el desafío es el encontrar el momento oportuno: muchas veces las organizaciones necesitan comenzar a moverse al plan B mientras el plan A todavía está en plena marcha.

Considere a Costco, la exitosa tienda de mayoreo; o incluso a Sam’s club el negocio de Walmart que opera bajo un modelo similar. Ambas cadenas de almacenes han estado durante décadas, irrumpiendo a las ventas a pequeña escala y forzando a los competidores a adaptarse. La premisa básica de estas tiendas es que los compradores adquieren una membresía anual y obtienen descuentos en un amplio surtido de abarrotes de mayoreo y productos para el hogar. Los estacionamientos saturados y la saturación del tráfico de carritos de compra son testimonio de su popularidad.

Pero hay algunas grandes banderas de alerta.

Primero, esas tiendas son destinos. Están mayoritariamente ubicadas en áreas urbanas, y atienden los intereses de compra de las familias que viven cerca. Sin embargo, no son tan fácilmente accesibles como el mercado de barrio. Esto no importaba durante su apogeo: los compradores estaban dispuestos a manejar unas cuantas millas más, particularmente ya que tanto Costco como Sam’s club venden gasolina a precios atractivos, para surtirse de aprovechar los descuentos.

Sin embargo, ahora la demografía está cambiando en formas que no favorecen a estas tiendas. Los leales clientes originales están envejeciendo y la generación más joven está migrando hacia los centros urbanos, donde las casas son más pequeñas y las compras de mayoreo son menos atractivas. Además, las personas de todas las edades están comenzando a apreciar las ventajas de vivir “más en pequeño.”

Estas preferencias en evolución son sutiles pero poderosas. Son uno de los principales impulsores de la innovación y la disrupción: surgen nuevas prioridades, creando necesidades no atendidas y áreas no saturadas de competidores. Dichos cambios plantean un desafío para los negocios ya establecidos que no están evolucionando para mantener el ritmo. Recientemente escribí acerca de la longevidad de McDonald’s y me enfoqué en la Big Mac, que pronto cumplirá 50 años. Poco después, descubrí que sólo uno de cada cinco millennials ha probado una Big Mac. Instituciones norteamericanas incluso más antiguas que Mc Donald’s han sido desplazadas. Nadie es invencible.

El problema demográfico de Costco es remontable. Aún hay tiempo de adaptarse y la compañía quizá incluso experimente un resurgimiento. En los Estados Unidos, el tamaño promedio de las viviendas nuevas es 1000 pies cuadrados mayor de lo que era en 1973, sólo unos pocos años antes de que el modelo de los grandes almacenes comenzó a volverse popular. Claramente, las familias siguen teniendo espacio para todos esos productos de mayoreo.

Sin embargo, eso no soluciona el segundo problema que enfrentan los clubs de compras: son un destino. ¿Usted preferiría comprar en un gigantesco almacén sin adornos u ordenar de Amazon Prime? Amazon.com Inc. ha traído a su hogar la oportunidad de compras que alguna vez sólo estaban disponible en lugares como Costco. Amazon también ha descubierto una forma de aprovechar la gran ventaja de Costco en cuanto a las compras por volumen: el plan de suscripción, que le permite recibir productos básicos de tamaño normal de forma constante. Así quedan resueltos los problemas de almacenaje y conveniencia.

Sin embargo, incluso Amazon Prime está siendo desafiado por recién llegados. Boxed.com está dirigido a ser un disruptor de bajo costo, ofreciendo el mismo tipo de compras por mayoreo en línea. Aunque la compañía tiene una selección mucho más limitada, se está expandiendo y no hay cuota de membresía. El envío es gratis para las compras que superen una modesta cantidad mínima en dólares. Otros recién llegados en línea ofrecen variantes de esta opción. En un clima en el que incluso Amazon Prime debería estar preocupado, ¿cómo se están adaptando los almacenes de varilla y cemento al cambiante mercado?

No lo están haciendo. Lo que nos lleva al tercer gran problema: la cantidad de miembros está declinando. La principal preocupación parece ser que estas compañías no tienen un plan B. Con base en la información, se están incrementando los signos de advertencia para los inversionistas acerca de la futura salud de Costco y su modelo de negocio. No es un secreto que los inversionistas desencantados aceleran el declive de las empresas.

“Las preferencias en evolución son sutiles pero poderosas”.

“Recientemente escribí acerca de la longevidad de McDonald’s y me enfoqué en la Big Mac, que pronto cumplirá 50 años. Poco después, descubrí que sólo uno de cada cinco millennials ha probado una Big Mac”.

“No es un secreto que los inversionistas desencantados aceleran el declive de las empresas”.

Los disruptores deberían saber mejor que cualquiera que ellos mismos también son vulnerables a la disrupción, y muchas veces más pronto de lo que creen. Toda compañía necesita un respaldo. El desafío es el encontrar el momento oportuno

La demografía está cambiando en formas que no favorecen a tiendas cómo Sams o Costco. Los leales clientes originales están envejeciendo y la generación más joven está migrando hacia los centros urbanos, donde las casas son más pequeñas y las compras de mayoreo son menos atractivas.

Recientemente escribí acerca de la longevidad de McDonald’s y me enfoqué en la Big Mac, que pronto cumplirá 50 años. Poco después, descubrí que sólo uno de cada cinco millennials ha probado una Big Mac. Instituciones norteamericanas incluso más antiguas que Mc Donald’s han sido desplazadas. Nadie es invencible.

Sin embargo, eso no soluciona el segundo problema que enfrentan los clubs de compras: son un destino. ¿Usted preferiría comprar en un gigantesco almacén sin adornos u ordenar de Amazon Prime? Amazon.com Inc. ha traído a su hogar la oportunidad de compras que alguna vez sólo estaban disponible en lugares como Costco, pero, incluso Amazon Prime está siendo desafiado por recién llegados. Boxed.com está dirigido a ser un disruptor de bajo costo, ofreciendo el mismo tipo de compras por mayoreo en línea.

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

s Your Company Experiencing Good Times? Time for a Plan B.

Disrupters should know better than anyone that they’re vulnerable to being disrupted themselves, and often faster than they think. Every company needs a backup. But the challenge is timing: Often organizations need to start moving to Plan B while Plan A is still in full swing.

Take Costco, the successful warehouse store, or even Sam’s Club, Wal-Mart’s similarly modeled business. Both of these “big-box” chains have been around for decades, disrupting small-scale retail and forcing competitors to adapt. The basic premise of these stores is that shoppers purchase an annual membership and then get discounts on a wide array of bulk groceries and household goods. Crowded parking lots and bumper-to-bumper shopping cart traffic speak to their popularity.

But there are some big red flags.

First, these stores are destinations. They’re mostly located in suburban areas, and cater to the shopping interests of the families that live nearby. But they aren’t as easily accessible as the neighborhood market. This didn’t matter during the heyday: Shoppers were willing to drive a few extra miles, particularly since Costco and Sam’s Club both sell gas at attractive prices, to stock up and take advantage of the discounts.

But now demographics are shifting in ways that don’t favor these stores. The original loyal customers are getting older and the younger generation is migrating toward urban centers, where homes are smaller and bulk purchasing less appealing. And people of all demographics are beginning to appreciate the advantages of living “smaller.”

These evolving preferences are subtle but powerful. They’re one of the major drivers of innovation and disruption: New priorities arise, creating unmet needs, and areas not yet overrun with competitors. Such changes pose a challenge to established businesses that aren’t evolving to keep up. Recently I wrote about the longevity of McDonald’s and focused on the Big Mac, which soon turns 50. Shortly afterward, I learned that only 1 in 5 millennials has tried a Big Mac. American institutions even older than McDonald’s have been displaced. No one is invincible.

Costco’s demographics problem is surmountable. There’s still time to adapt, and the company may even experience a resurgence. In the U.S., the average new home size is 1,000 square feet larger than it was in 1973, just a few years before the box store model started to become popular. Clearly, families still have space for all those bulk goods.

But that brings us to the second problem facing warehouse clubs: They’re a destination. Would you rather go out to shop in a massive unadorned warehouse, or order from Amazon Prime? Amazon.com Inc. has brought the shopping opportunity once only available at places like Costco to your home. Amazon has also figured out a way around Costco’s big advantage of bulk buying: the subscription plan, which allows you to get normal-size staples delivered regularly. Storage and convenience problems solved.

And yet even Amazon Prime is being challenged by newcomers. Boxed.com is poised to be a low-end disrupter, offering the same type of online bulk shopping. Though the company has a much more limited selection, it’s expanding, and there’s no membership fee. Shipping is free on purchases over a modest minimum dollar amount. Other online newcomers offer variations on this theme. In a climate in which even Amazon Prime should be worried, how are the brick-and-mortar warehouse stores adapting to the changing marketplace?

They’re not. Which brings us to the third major problem: Membership numbers are declining. The biggest concern seems to be that these companies have no Plan B. Based on the data, the warning signs to investors about the future health of Costco and its business model are increasing. It’s no secret that disenchanted investors accelerate business decline.