No dejes que las videollamadas agoten tu energía

Hay que admitirlo, las videollamadas son agotadoras. Sin embargo, hay unas cuantas cosas que puedes hacer para ahorrar tiempo y energía. Para empezar, no hagas varias cosas a la vez. Es posible que te sientas tentado a adelantar otros pendientes mientras escuchas lo que se dice en la llamada, pero pasar de una tarea a otra puede costarte hasta un 40 por ciento de productividad. Después, disminuye las distracciones.

Cierra las pestañas en tu navegador, guarda tu teléfono y mantente presente. Durante las llamadas más largas, puedes tomar breves descansos si minimizas la ventana del video o con solo dirigir tu mirada a otro lugar que no sea la computadora de vez en cuando. También puedes hacer una pausa y considerar si de verdad necesitas tener una reunión virtual. Revisa tu calendario para identificar las conversaciones que podrían tenerse por Slack o correo electrónico.

Por último, no te sientas obligado a hacer una videollamada para todas tus conversaciones. Sobre todo, si quieres hablar con alguien que no es de tu empresa, una llamada telefónica probablemente sea suficiente. Al principio quizá sea difícil tomar estas medidas, pero te ayudarán a evitar el agotamiento al final de otra jornada laboral.

(Este consejo fue adaptado de “How to Combat Zoom Fatigue”, de Liz Fosslien y Mollie West Duffy).

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De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate