¿Estás trabajando demasiado?

Todos tenemos que acelerar el paso de vez en cuando, pero ¿cómo saber cuándo te estás exigiendo demasiado? Mantente alerta de algunos de estos signos reveladores. ¿Cuándo fue la última vez que te tomaste un descanso del trabajo? Posponer tus vacaciones de manera constante, trabajar en días festivos importantes o seguir trabajando de manera regular durante los fines de semana son señales de que te estás extralimitando. Otro signo es que dejas de priorizar tus relaciones personales. Si ya no recibes invitaciones a eventos sociales porque tus amigos asumen que no estás disponible, es probable que estés demasiado enfocado en tu trabajo. Asimismo, observa tu comportamiento cuando sí dediques tiempo a las personas fuera de tu trabajo.

¿Estás completamente presente? Si bien es normal pensar en el trabajo de manera esporádica, esto se convierte en un problema cuando no puedes controlar tu impulso de revisar tu teléfono o responder a correos electrónicos o mensajes de texto de inmediato. Si notas alguno de estos signos, tómate un tiempo para reflexionar si el equilibrio en tu vida es adecuado. Después de todo, estar demasiado enfrascado en el trabajo no es bueno ni para ti ni para tu desempeño.

(Adaptado de “Are You Pushing Yourself Too Hard at Work?” de Rebecca Zucker).

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De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate