Cambia tus comportamientos destructivos analizando qué los provoca

Todos tenemos momentos de debilidad, pero los comportamientos destructivos crónicos pueden ser difíciles de cambiar, aunque estés consciente de sus consecuencias. Nuestros comportamientos más destructivos —como los arrebatos de furia, pasmarse en momentos de alto riesgo o aferrarse a mantener el control bajo estrés— suelen estar arraigados en experiencias traumáticas formativas, y descubrir sus orígenes puede ayudar.

Intenta recordar escenas de tus primeros años, entre los 5 y 20 años de edad, cuando comenzó a aparecer el comportamiento. Escribe qué sucedió y cómo aprendiste el comportamiento. Luego pregúntate qué necesidad satisface ese comportamiento. Lo más común es que sirva para lidiar con una experiencia dolorosa. Enseguida, elige una nueva narrativa para satisfacer tus necesidades con comportamientos alternativos. A veces, se requiere de un terapeuta calificado para esta última fase, pero puedes empezar a escribir cuál crees que debería ser una nueva narrativa. Este trabajo no es sencillo —y tarda tiempo—, pero te ayudará a tener una vida mucho más gratificante, y en particular lo agradecerán tus empleados

(Adaptado de “Getting to the Bottom of Destructive Behaviors”, de Ron Carucci).

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De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate