Gerentes, está bien relajarse en este momento

Como gerente, es importante reconocer que todos están un poco cansados últimamente y, por lo tanto, debes ajustar tus expectativas. Hay varias maneras de hacerlo. En primer lugar, no esperes que tus subordinados tengan la misma capacidad de respuesta ni disponibilidad que antes.

Considera modificar tus prioridades al identificar qué fechas de entrega se pueden posponer y qué proyectos se pueden cancelar por completo. También podrías revaluar el nivel de detalle que necesita cada proyecto. ¿Qué se puede lograr bajo las circunstancias actuales? Y, ¿cómo puedes ajustar tus parámetros de éxito? Después, vuelve a equilibrar el trabajo entre los miembros de tu equipo y dedica tiempo a entender la situación personal y las aptitudes de cada uno. No asumas que todos te dirán cuando se sientan abrumados o necesiten ayuda, dale a tu equipo permiso explícito de hacerlo, y sé proactivo al hacer los cambios necesarios. Sobre todo, recuerda que ajustar tus expectativas no necesariamente significa bajar el estándar de calidad.

Dales a todos retroalimentación honesta cuando sea necesario y comunica con claridad cuando la calidad del trabajo de tu equipo no esté a la altura requerida. Si modificas tus expectativas a corto plazo y las expresas de manera explícita, obtendrás resultados mucho mejores de todos tus colaboradores a la larga.

(Este consejo fue adaptado de “Managers, Adjust Your Expectations (Without Lowering the Bar)”, de Rebecca Zucker).

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De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate