Planea lo que dirás antes de comenzar una conversación difícil

¿Has estado aplazando una conversación importante pero difícil? Quizá simplemente no puedes hacerte a la idea de darle retroalimentación negativa a un compañero. O quizá no quieres admitir algo que hiciste mal. Pero posponer una conversación potencialmente incómoda por lo general solo empeora el asunto.

En la mayoría de las situaciones, debes tener la conversación difícil tan rápido como sea posible. Solo asegúrate de prepararte con antelación. Anota exactamente cómo planeas abordar el tema y después comparte tus ideas con alguien de tu confianza. Encuentra maneras de hacer tu mensaje lo más objetivo posible para que sea menos probable que tu interlocutor se ponga a la defensiva. Elimina términos cargados de juicios y apégate a los hechos. Puedes remplazar “Fuiste muy irrespetuoso conmigo en esa reunión”, por ejemplo, con “Me quitaste la palabra en tres ocasiones”. Cuanto más verificable sea tu postura, más seguro puedes estar de que la conversación será profesional.

(Adaptado de “A Game Plan for That Conversation You’ve Been Putting Off”, por Liane Davey).

© 2017 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate