Supera tu ego con meditación

El ego puede interferir con un buen liderazgo. Cuando nuestros egos se ven amenazados, nos aferramos demasiado a decisiones pasadas, reaccionamos a la defensiva frente a una retroalimentación negativa y dejamos que nos controlen las emociones cuando debemos ser racionales.

Por suerte, la meditación consciente puede servir como un antídoto, pues te permite ver las cosas de una manera más objetiva y formar relaciones más profundas. Comprométete a meditar poco tiempo todos los días. Encuentra un lugar silencioso, siéntate cómodamente en una silla o un sillón, y pon un temporizador que suene entre 5 y 25 minutos después. Luego, solo comienza a observar tu respiración. Deja que tu mente se desconecte de tus pensamientos y experimente un sentido de apertura. Después, utiliza lo que hayas obtenido de esta práctica durante todo tu día laboral. Tal vez puedas acallar la mente con unas pocas respiraciones pausadas antes de entrar a una reunión o abrir tu correo electrónico. O practica en el momento: por ejemplo, mientras estés sentado en una reunión, concéntrate en tu respiración y simplemente date cuenta de si tu mente ha comenzado a tomar las cosas de una manera personal. Tan solo unas pocas exhalaciones e inhalaciones te pueden servir para aminorar el control de tu ego.

(Adaptado de “What Meditation Can Do for Your Leadership”, de Matthias Birk).

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De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate