Busque ayuda de otros para mejorar su juicio

Revertir una decisión que no está funcionando puede ser una experiencia dolorosa. Puede ser que el producto que lanzó no se esté vendiendo o que la campaña publicitaria, respaldada por usted, se esté quedando plana.

Independientemente del tema, aceptar la falla y cambiar de dirección puede sentirse como una mancha para su juicio. En estas situaciones, pida que otros lo ayuden a evaluar y redireccionar. Pregunte a gente de variadas perspectivas – compañeros, subordinados directos, clientes, familia – qué piensan que falló y qué se debe hacer ahora.

El conocimiento colectivo puede hacer que una situación mala se convierta en ganadora. Revertir una decisión no debería ser causa de vergüenza, sino una medalla de honor por haber sobrevivido y aprendido.

(Adaptado de “The House that Judgment Rebuilt” | Tom Davenport).

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De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate